sábado, 27 de abril de 2013


Unicidad de Dios

Por Julio César Clavijo Sierra

1. Introducción

Unicidad es un término teológico que hace referencia a Dios, significando que Él es absolutamente Uno, Sólo, Único e Indivisible. Indica que nadie es como Dios y que solo hay un Dios (Deuteronomio 6:4, Gálatas 3:20).

Desde el punto de vista de la Unicidad, el único Dios es Espíritu, y es Eterno, Perfecto, Infinito, Omnisciente, Omnipresente, Omnipotente, Inefable, Incomprensible, Sabio, Santo, es el Creador de todas las cosas, y es el único digno de ser adorado y de recibir culto por parte del hombre. Cualquier adoración que no sea dirigida a Dios es considerada idolatría.

El término Unicidad es sinónimo de monoteísmo estricto, pero su uso ha tomado fuerza en los últimos años, debido a que los creyentes en la Unicidad de Dios han querido utilizar un término que marque la diferencia con todos aquellos que aún confesando que Dios es uno, todavía creen que Dios está compuesto de dos personas (binitarismo), o de tres personas divinas y distintas (trinitarismo). La doctrina de la Unicidad no concibe a Dios como una pluralidad de personas. Asimismo, el uso de este término impide que nos confundan con el unitarismo que declara que Jesús es un semidiós o una criatura, y por ende niega que Jesús es el Dios único (el Padre) que se manifestó en carne (como el Hijo) para venir a salvar. La Unicidad de Dios excluye la coexistencia de cualquier otro dios y cualquier otra posibilidad de coexistencia (i.e. personas divinas, semidioses, etc.), pero sí acepta que el único Dios se ha manifestado de diferentes formas (o modos) a la humanidad.

La doctrina de la Unicidad de Dios, como es confesada por los Pentecostales del Nombre de Jesús, puede ser declarada en las afirmaciones de que Dios es absolutamente uno, sin distinción de personas (Deuteronomio 6:4; Gálatas 3:20) y Jesucristo es la manifestación de Dios en carne (Juan 20:28; Colosenses 2:9, 1. Timoteo 3:16). En términos bíblicos, esta verdad es confesada de varias maneras, tales como el misterio de la piedad (1. Timoteo 3:16), el misterio de la propia voluntad de Dios (Efesios 1:3-14), Dios viniendo al mundo (Juan 1:9-10), Dios mismo viniendo y salvando (Isaías 35:3-4, Isaías 43:10-12, Mateo11:2-6 y Lucas 7:18-23), Dios con nosotros (Isaías 7:14, Mateo 1:21-22), el misterio escondido desde los siglos y edades (Efesios 3:8-12, Colosenses 1:28), el misterio de la fe (1. Timoteo 3:9), la manifestación de la Gloria de Jehová (Isaías 40:5, Apocalipsis 1:7), Dios en Cristo (2. Corintios 5:18-20, Colosenses 2:8-10), el Padre morando en el Hijo (Juan 14:8-14), El Padre participando de carne y sangre (Hebreos 2:14), El misterio de Dios el Padre y de Cristo (Colosenses 2:2-5), el misterio de Cristo (Efesios 3:1-4, Colosenses 1:25-26, Colosenses 4:2-41), Cristo es Dios sobre todo (Romanos 9:5), etc.

2. Jesús es el Único Dios

Todos los nombres y títulos de la Deidad, tales como Dios, Jehová, Señor, Padre, Verbo (o Palabra) y Espíritu Santo, se refieren a uno y al mismo Ser. Estos diferentes calificativos simplemente titulan o denotan manifestaciones, papeles, relaciones con la humanidad, modos de actividad, o aspectos de la revelación de Dios.

Todas estas designaciones de la Deidad aplican a Jesús, y en Él se manifiestan todos los aspectos de la personalidad divina. Jesús es Dios o Jehová manifestado en carne (Isaías 9:6; 40:9: Juan 8:58; 20:28; 2. Corintios 5:19; Colosenses 2:9; 1. Timoteo 3:16; Tito 2:13). Jesús es el Padre encarnado (Isaías 9:6; 63:16; Juan 10:30; 14:9-11; Apocalipsis 21:6-7). El Espíritu Santo es el Espíritu que se encarnó en Jesús y también es Jesús en forma Espiritual (Juan 14:16-18; Romanos 8:9-11; Filipenses 1:19; Colosenses 1:27).

La doctrina de la Unicidad reconoce que la Biblia revela a Dios como Padre debido a su relación paternal con la humanidad (Deuteronomio 32:6, Isaías 63:16), como Hijo por haberse manifestado en la carne humana (Lucas 1:35, Gálatas 4:4), y como Espíritu Santo por su naturaleza espiritual y santa (Génesis 1:2, Hechos 1:8). La Unicidad de Dios NO enseña que Dios no pueda ser el Padre al mismo tiempo en que Él es el Hijo o el Espíritu Santo. La Unicidad de Dios, enseña que el sólo Ser que es Dios, es tan poderoso y grande que como un solo Ser, Él se ha manifestado SIMULTÁNEAMENTE como Padre, Hijo, Espíritu Santo, el Todopoderoso, el Salvador, etc. Dios no sólo es Padre en la creación, pues ahora mismo es nuestro Padre y actúa como nuestro Padre, en razón de que hemos sido adoptados como hijos suyos por causa del nuevo nacimiento. Dios no sólo es Espíritu Santo en razón de que Él llena nuestras vidas en la regeneración, sino que Él siempre ha sido, es y será Espíritu y Santo, por eso Él es el Espíritu Santo. Dios sólo tomó la forma humana como Hijo, por causa de la redención, pues sólo un humano puro y perfecto podía representar a toda la humanidad (Isaías 53:4-6, Ezequiel 22:30).

La Doctrina de la Unicidad, también acepta que la Biblia revela a Dios de otras muchas formas, tales como el Admirable (Isaías 9:6), el Alfarero (Jeremías 18:6), el Altísimo (Génesis 14:18-22), el Bendito (Esdras 7:27), el Bueno (Nahum 1:7), el Castillo (Salmos 18:2), el Consejero (Isaías 9:6), el Consolador (Isaías 51:12), el Creador (Eclesiastés 12:1), el Escudo (Proverbios 2:7), el Eterno (Jeremías 10:10), el Fiel (1. Corintios 1:9), la Fortaleza (Habacub 3:19), el Fuerte de Jacob (Génesis 49:24), el Glorioso (Santiago 2:1), el Hacedor (Job 32:22), el Juez (Miqueas 5:1), el Justo (Lamentaciones 1:18,), el Libertador (Romanos 11:26), el Misericordioso (Nehemías 9:31), el Obispo de Nuestras Almas (1. Pedro 2:25), el Omnipotente (Ezequiel 1:24), el Pastor (Salmos 23:1), la Paz (Hebreos 13:20), el Perdonador (Salmos 86:5), el Perfecto (Mateo 5:48), el Piadoso (Jonás 4:1), el Poderoso (Judas 1:24), el Recto (Deuteronomio 32:4), el Redentor (Job 19:25), el Refugio (1. Samuel 2:2), el Rey (Sofonías 3:15), La Roca (Habacub 1:12), el Salvador (Isaías 43:3), el Sanador (Exodo 15:26), el Santo (Apocalipsis 15:4), el Señor (Josué 3:11), el Verdadero (1. Juan 5:20), etc.

3. Jesús es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo

Por su relación paternal para con nosotros, el Único Dios es el Padre de toda la creación, Padre del único Hijo engendrado, y Padre de los creyentes nacidos de nuevo. (Vea Deuteronomio 32:6; Malaquías 2:10; Gálatas 4:6; Hebreos 1:5; 12:9). De la misma manera Dios es Padre por ser el Origen y Creador de todo cuanto existe (Isaías 64:8, Apocalipsis 4:11), y por ser nuestro Sustentador y Cuidador (1. Crónicas 29:10, Isaías 63:16, Santiago 1:17).

El título Hijo se refiere a la manifestación de Dios en carne como el ser humano perfecto (Efesios 4:13), el Cristo (Mateo 1:16), el Mesías (Juan 1:41) o el segundo Adán (1. Corintios 15:45-49). Dios sólo llegó a ser el Hijo al manifestarse en carne (Hebreos 2:14). El hombre Cristo fue concebido literalmente por el Espíritu de Dios y era por consiguiente el Hijo de Dios (Mateo 1:18-20; Lucas 1:35). El título Hijo a veces se enfoca solamente en la humanidad de Cristo, como por ejemplo en la cita 'por la muerte de su Hijo' (Romanos 5:10). A veces se relaciona simultáneamente con la Deidad y la humanidad, como por ejemplo en la cita 'Desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo' (Mateo 26:64). El título Hijo nunca se usa aparte de la manifestación de Dios en carne, por tanto, nunca se refiere exclusivamente a la Deidad.

Los términos 'Dios Hijo' e 'Hijo Eterno' no son bíblicos; la Biblia habla en cambio del 'Hijo de Dios' y del 'único Hijo engendrado' (unigénito). El Hijo no fue engendrado eternamente por algún proceso incomprensible, continuado. Más bien, el Hijo fue engendrado por la obra milagrosa del Espíritu Santo en la matriz de María. El Hijo tuvo un principio, a saber, la encarnación (Lucas 1:35; Gálatas 4:4; Hebreos 1:5-6).

Dios fue manifestado en carne y por eso se pudo presentar simultáneamente como Dios y como hombre. Hay una distinción real entre Dios y el Hijo. No es una distinción entre dos personas divinas o entre dos dioses, pero sí es una distinción entre el Espíritu eterno de Dios y el ser humano auténtico en quien Dios se encarnó plenamente. Así Jesús es al mismo tiempo Dios y hombre, Padre e Hijo, Espíritu y carne. Por eso afirmamos que Jesús es el Dios único, Emanuel, Dios con nosotros (Mateo 1:23), es decir, el Dios único viniendo y salvando, Dios mismo puesto a favor de la humanidad (Mateo 1:21). El Dios único, se manifestó simultáneamente como Padre y como Hijo, pues Jesús enseñó: "Yo y el Padre uno somos" (Juan 10:30), y por eso el que confiesa al Hijo tiene también al Padre (1. Juan 2:23). Él a veces habló o actuó desde su humanidad y a veces desde su Divinidad. Como Padre, Él habló desde su mismo conocimiento divino; como Hijo, Él habló desde su mismo conocimiento humano. Como un hombre, Él oró, se relacionó, y se sometió a Dios así como deben hacerlo todos los hombres. Al mismo tiempo, Dios habitó y se reveló en ese hombre con su inconmensurable carácter, naturaleza, poder y autoridad.

El Hijo es la manifestación en carne de la Deidad completa, no de una parte, no meramente la encarnación de una de tres personas divinas, ni la encarnación de un dios diferente al Padre, ni la encarnación de un semidiós, ni la encarnación de un ángel (i.e. arcángel Miguel). El Hijo tampoco es meramente un hombre común, sino la manifestación de Dios el Padre en Carne. El pasaje de Colosenses 2:9 es significativo. Este pasaje usa ciertas palabras que de manera lógica y redundante enfatizan esta posición: “todo”, “plenitud” y “Deidad”. Cuando el Antiguo Testamento habla del Mesías como Dios, lo hace dentro del contexto del monoteísmo absoluto. Igualmente, cuando el Nuevo Testamento habla de Jesús como Dios, lo hace de acuerdo con la definición que el Antiguo Testamento transmite acerca de Dios.

Jesús como Padre ha existido desde toda la eternidad (Isaías 9:6, Miqueas 5:2, Juan 1:1-2), pero como el Hijo tuvo un comienzo y nació como un niño (Isaías 9:6, Lucas 2:7). Jesús como Padre nunca cambia (Hebreos 13:8), pero como el Hijo creció mentalmente, físicamente, espiritualmente y socialmente (Lucas 2:52). Jesús como Padre echa fuera demonios (Mateo 12:28, Juan 14:10), pero como el Hijo fue tentado por el diablo (Lucas 4:2). Jesús como Padre es el Pan de Vida (Juan 6:35) y alimentó milagrosamente a multitudes (Marcos 6:38-44, 52), pero como el Hijo tuvo hambre (Mateo 4:2). Jesús como Padre es el agua viva (Juan 4:14), pero como el Hijo tuvo sed (Juan 19:28). Jesús como Padre da reposo (Mateo 11:28), pero como Hijo se cansó (Juan 14:63). Jesús como el Padre calmó la tempestad (Marcos 4:39-41), pero como el Hijo durmió durante esa tempestad (Marcos 4:38). Jesús como el Padre contesta las oraciones (Juan 14:14), pero como Hijo oró (Lucas 22:41). Jesús como Padre sana los enfermos (Mateo 8:16-17; Juan 14:10, 1. Pedro 2:24), pero como Hijo fue herido (Juan 19:1-3). Jesús como Padre levantó de entre los muertos a su propia humanidad que tomó para manifestarse en carne (Juan 2:19-21; 20:9), pero como Hijo Él murió (Marcos 15:37, Romanos 5:10). Jesús como Padre perdona el pecado (Marcos 2:5-7), pero como Hijo Él fue el sacrificio para quitar el pecado del mundo (Hebreos 10:10-12). Jesús como Padre sabe todas las cosas (Juan 21:17), pero como Hijo no sabe todas las cosas (Marcos 13:32). Jesús como Padre tiene todo el poder (Mateo 28:18; Colosenses 2:10), pero como Hijo no tiene todo el poder (Juan 5:30). Jesús como Padre es el Rey de reyes (Apocalipsis 19:16), pero como Hijo es el Siervo Sufrido (Filipenses 2:7-8), etc.

En cuanto a su divinidad Jesús es el buen pastor (Juan 10:11), pero por causa de su obra salvadora, Él es la puerta de las ovejas (Juan 10:7): Pastor y oveja a la vez. En cuanto a su divinidad Jesús es la raíz de David (Apocalipsis 5:5), pero al mismo tiempo, en cuanto a su humanidad es el linaje de David (Apocalipsis 22:16): Raíz y linaje simultáneamente. Además de las funciones bíblicas de Padre y de Hijo, Jesús asumió también varios oficios opuestos y complementarios simultáneamente. Por ejemplo, Él es el cordero sin mancha ofrecido como sacrificio por nuestros pecados (1. Pedro 1:19), pero a la vez es el Sacerdote que ofrece el sacrificio (Hebreos 4:14). Cordero y Sacerdote a la misma vez. Jesús es descrito como el Primero y el Último (Apocalipsis 1:17). Principio y Fin a la misma vez. Y también es descrito como el Cordero (Juan 1:29) y el León de la tribu de Judá que reinará con poder (Apocalipsis 5:5). Cordero y León al mismo tiempo. Ninguno de estos ejemplos es contradictorio, sino que demuestran que Jesús, el Dios único hizo todo sólo, para proveer salvación al hombre. Isaías 9:6 dice que Jesús es un niño que es nacido, pero que también es el Dios Fuerte. Ese solo texto del profeta Isaías llama a Jesús, Hijo; pero también Padre Eterno. No son términos contradictorios sino complementarios, revelando el propósito de Dios de manifestarse en carne. Reconocer que Jesús es a la vez el Padre y el Hijo, Dios y hombre, Espíritu Santo y carne, no es ninguna contradicción sino el entendimiento fiel del misterio de la piedad (1. Timoteo 3:16) o de la voluntad de Dios (Efesios 1:9-11), reconociendo que el sólo y único Dios fue manifestado en carne.

Lo que llega a parecer extraño o imposible si se aplica a un hombre común y corriente, llega a ser comprensible cuando se aplica a Jesús, quien al ser Dios manifestado en carne, es totalmente Dios y totalmente hombre. Cuando comprendemos que Jesús es simultáneamente el Padre y el Hijo, Dios y hombre, Espíritu y carne, alejamos cualquier turbación en el monoteísmo bíblico. Cuando leemos alguna declaración acerca de Jesús, debemos determinar si lo describe como Dios o como Hombre, o en otras palabras, como Padre o como Hijo. Las descripciones de Jesús como Padre o como Hijo, no deben llevarnos a pensar en dos dioses o en dos personas divinas, sino en el misterio de la piedad (1. Timoteo 3:16) o de la voluntad de Dios (Efesios 1:9), y es que Dios ha sido manifestado en carne.

Por consiguiente, los creyentes en la Unicidad de Dios nunca enseñan que Jesús como Hijo se haya engendrado a sí mismo, se haya enviado a sí mismo, se haya orado a sí mismo, se haya amado a sí mismo o se haya exaltado a sí mismo, pues entienden muy bien la diferencia entre el rol de Padre y el rol de Hijo. Tampoco creen que Jesús como Padre (como Dios) haya muerto, pues confiesan que Dios es eterno. Lo que sí creen, es que Jesús murió en su condición de Hijo (como hombre).

El título Espíritu Santo, se refiere a Dios como un ser espiritual y en actividad. Describe el carácter fundamental de la naturaleza de Dios. La palabra Santo hace referencia a sus atributos morales, mientras que la palabra Espíritu hace referencia a la naturaleza de Dios. El Título se usa particularmente para referirse a que Dios puede obrar entre los hombres porque Él es un Espíritu, así Él tiene la capacidad de ungir, de regenerar, llenar y santificar a la humanidad. (Vea Génesis 1:1-2; Hechos 1:5-8)

4. La Palabra (Verbo, Logos) de Dios

En Juan 1, el Verbo o la Palabra de Dios, es una referencia a la Palabra Eterna o al Plan Eterno (que Dios tuvo antes de crear todas las cosas), de revelarse o darse a conocer al hombre (Salmo 119:89, Mateo 24:35, 1. Pedro 1:23). La Palabra o Razón de Dios, estaba con Dios y pertenecía a Dios, de la misma manera en que la palabra o razón de un hombre pertenece a ese hombre.

La Palabra Eterna estaba relacionada con Dios, y la Palabra Eterna era Dios mismo, porque todo el plan eterno consistía en la revelación futura de Dios. Desde la Eternidad, Dios planificó su revelación a los hombres, viendo claramente en un tiempo futuro su propia manifestación en carne, y por eso el apóstol Juan dijo que la Palabra (Logos, Verbo) era Dios mismo.

El concepto de Palabra de Dios, expresa la comunicación de la mente y de los propósitos de Dios al hombre por medio de su auto-revelación. (Jeremías 7:1, Oseas 1:1, Joel 1:1, Miqueas 1:1, Sofonías 1:1). Por eso la Palabra es el Dios que se revela o se da a conocer al hombre, siendo la misma revelación de Dios, la autoexpresión de Dios, o Dios en su acción reveladora.

Dios reveló al hombre ese plan de manera progresiva. Así, el Antiguo Testamento es revelación divina, pero como preparación, como promesa, como profecía, como sombra y figura de lo que habría de venir (Hebreos 8:5); mientras que el Nuevo Testamento es la plenitud de la revelación divina, pues en él, Dios nos habla por medio de su Palabra (Verbo, Logos) hecha carne (Juan 1:14). En la plenitud del tiempo, Dios puso carne en su Palabra (Gálatas 4:4); Él se reveló en carne en la persona de Jesucristo. 'El verbo se hizo carne' (Juan 1:14). 'Dios se manifiesto en carne' (1. Timoteo 3:16). La Palabra eterna se reveló en el Hijo engendrado. Jesucristo es la Palabra Divina hecha carne, que resume todo lo que Dios deseaba decirnos. Jesucristo mismo confesó: “La palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió” (Juan 14:24).

En estos últimos días Dios decidió hablarnos por Cristo el Hijo (el Hombre perfecto) quien es el que da razón a la existencia del universo (Hebreos 1:2). Dios se pronunció a sí mismo por medio de la Palabra que sale de su boca, y por eso el capítulo 1 de Juan, nos enseña que la Palabra de Dios creó todo cuanto existe, y que la Palabra fue hecha carne y habitó entre nosotros como el hijo unigénito del Padre, el varón perfecto (Efesios 4:13).

5. Conclusión

Los tres papeles de Padre, Hijo, y Espíritu Santo son necesarios dentro del plan redentor de Dios para con la humanidad caída. Para salvarnos Dios proporcionó a un hombre puro que pudiera morir en nuestro lugar - el Hijo. Al engendrar al Hijo y al relacionarlo con la humanidad, Dios es el Padre. Y al obrar en nuestras vidas capacitándonos y transformándonos, Dios es el Espíritu Santo.

En resumen, los títulos Padre, Hijo y Espíritu Santo describen algunos papeles y actividades de Dios, pero no reflejan una trinidad en la naturaleza de Dios, o una doctrina de tres dioses. El PADRE se refiere a Dios en su relación paternal con la humanidad; El HIJO se refiere a Dios manifestado en carne; y el ESPÍRITU se refiere a Dios en actividad. Un hombre puede desempeñar tres papeles significativos. Por ejemplo se puede desempeñar como administrador, maestro y abogado, pero todavía sigue siendo una sóla persona. Además Dios no se reduce o se limita a tres papeles esenciales.

Un corolario de la doctrina de la Unicidad es que el nombre de Jesús que quiere decir Jehová-salvador, es el nombre supremo por el que Dios se ha revelado a la humanidad y es el nombre dado para salvación en el Nuevo Testamento. (Vea Mateo 1:21; Lucas 24:47; Hechos 4:12; 10:43; Filipenses 2:9-11; Colosenses 3:17). El Padre se reveló al mundo en el nombre de Jesús (Juan 5:43, 17:6), al Hijo nacido se le dio el nombre de Jesús (Mateo 1:21) y el Espíritu Santo entra en los creyentes en el nombre de Jesús (14:26). Por consiguiente, los apóstoles cumplieron correctamente la orden de Cristo (Mateo 28:19) al bautizar a los creyentes invocando el nombre de Jesús, y la iglesia debe hacer lo mismo hoy en día. (Vea Hechos 2:38; 8:16; 10:48; 19:3-5; 22:16; Romanos 6:3-4; 1. Corintios 1:13; 6:11). Dado que Jesús es la encarnación de toda la plenitud de Dios, el nombre (singular) del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo descrito por Mateo 28:19 es Jesús. (Vea Mateo 1:21; Lucas 24:47; Juan 5:43; 14:26).

miércoles, 17 de abril de 2013


La Palabra (El Verbo) se Hizo Carne - Juan 1:1


Por David K. Bernard
Tomado del Libro: The Oneness View of Jesus Christ


En el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios… Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad (Juan 1:1, 14, NKJV)

El mensaje de la Biblia es que nuestro Creador se convirtió en nuestro Salvador. Jesucristo es "Dios con nosotros" que vino a "salvar a su pueblo de sus pecados" (Mateo 1:21, 23). "Dios estaba en Cristo, reconciliando consigo al mundo" (2. Corintios 5:19).

El Evangelio de Juan, expresa esta hermosa verdad de una forma única, hablando de Jesús como "la Palabra" hecha carne. Desafortunadamente, algunos han interpretado sus declaraciones, en el sentido de que Jesús es una segunda persona divina. Pero ¿Qué es lo que realmente dice la Biblia?

En el Antiguo Testamento, la Palabra de Dios (dabar en hebreo) no era una persona distinta, sino que era Dios hablando, actuando, o revelándose a sí mismo. "Envió su palabra, y los sanó, y los libró de su ruina"(Salmo 107:20). "Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié" (Isaías 55:11). La Palabra de Dios fue la expresión de la mente de Dios, de su pensamiento y su propósito, que es Dios mismo.

Nada de esto comprometió la Unicidad absoluta de Dios. (Véase Deuteronomio 6:4). Los hebreos sabían que Dios estaba solo y creó todo por sí mismo: Nadie está al lado de Él, nadie es como él, nadie es igual a Él y nadie le ayudó a crear el mundo (Ver Isaías 44:6, 8, 24; 45:5-6; 46:5, 9). Él es el único Creador y el único Salvador (Isaías 37:16; 43:11).

En los tiempos del Nuevo Testamento, la palabra (logos) era un concepto filosófico popular. En la cultura griega del Imperio Romano Oriental, la palabra significaba la razón como principio controlador del universo. El griego logos podía significar pensamiento (expresado por medio de la palabra), así como la oración o la acción (expresada en palabras). Por ejemplo, podría referirse a una obra tal como fue concebida en la mente del dramaturgo, tal como está escrita en el guión, o incluso en su etapa de actuación.

Para el apóstol Juan, un judío capacitado en el Antiguo Testamento, el trasfondo hebreo de "la Palabra" fue sin duda el más significativo. Al mismo tiempo, él de seguro, sabía el uso que los paganos le daban en ese momento. Bajo la inspiración divina, él utilizó de manera única ese término, para acercar a ambos, judíos y gentiles a Jesucristo.

Juan no contradice el concepto judío de la unicidad absoluta de Dios (nunca considerado como una distinción de personas). De hecho, registró la declaración de Cristo a la mujer samaritana, de que los judíos recibieron el concepto correcto de Dios: "Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos" (Juan 4:22). Pero Juan buscando revelar la identidad de Jesús como el único Dios encarnado, presentó como verdaderas las palabras de Tomás, un ilustre judío, que confesó a Jesús como "mi Señor y mi Dios" (Véase Juan 20:28-31).

Juan utiliza el término griego "la Palabra" como una referencia para sus lectores, pero a diferencia de los filósofos griegos, hizo evidente que la Palabra que era eterna, era en realidad Dios, y fue revelada en la persona humana de Jesucristo. La Palabra es nuestro Creador, nuestra Fuente de Vida, la Luz del Mundo y nuestro Salvador (Juan 1:3-13).

Por el contrario, Filón, un filósofo judío de Alejandría, trató en el primer siglo d.C. de mezclar el pensamiento judio con el griego, hablando de la Palabra como un agente impersonal de Dios, que Él uso para crear el mundo y que se relacionaba con él. Del mismo modo, Justino, un filósofo que vivió a mediados del segundo siglo y se “convirtió” al cristianismo, trató de expresar al cristianismo en términos de la filosofía griega. Él describe la Palabra como una segunda persona subordinada, que fue engendrada por Dios en algún momento antes de la creación y que se convirtió en agente de la creación de Dios. Las ideas de Justino, fueron compartidas por algunos otros escritores del segundo siglo, que han sido llamados los apologistas griegos, quienes influyeron en el desarrollo de la doctrina de la trinidad durante los siglos tercero y cuarto.

El uso de Juan es claramente incompatible con esas ideas. La Palabra no fue engendrada en un momento determinado, sino "en el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios". Por otra parte, la Palabra no es un agente subordinado, una criatura, o un ser engendrado: "la Palabra era Dios". El orden de las palabras griegas elegidas por Juan es enfática, lo que significa que "La Palabra era el mismo Dios" (Biblia Amplificada).

Una explicación trinitaria de Juan 1:1 es insuficiente y requeriría de un cambio mental de la definición de "Dios". ¿Es Dios el "Padre" (como lo establece 1. Corintios 8:6)? Si es así, "la Palabra era con [el Padre], y la Palabra era [el Padre]. ¿Es Dios "la trinidad"? Si es así, "la Palabra era con [la trinidad], y la Palabra era [la trinidad]". Pero los trinitarios tratan de ponerlo en ambos sentidos, diciendo: "La Palabra era con Dios [el Padre], y la Palabra era Dios [el Hijo]". Esta interpretación es incoherente y errónea.

Juan 1:1 es en realidad una fuerte declaración de la deidad de Jesús y de la prioridad de la encarnación y de la expiación en la mente de Dios. Desde el principio, Dios previó la necesidad de la expiación y planificó su encarnación. (Véase 1. Pedro 1:19-20; Apocalipsis 13:8.) En el principio, la Palabra de Dios (su mente, su razón, su pensamiento, su plan) estaba con Él. Aquí la preposición griega es pros, que no es la palabra normalmente usada para significar “con”, sino una palabra que ha sido traducida con más frecuencia "en cuanto a". La connotación no es la de una persona sentada al lado de otra, sino la de la Palabra de Dios que le pertenece o está relacionada con él.

La Palabra de Dios no es una persona distinta, así como la palabra de un hombre no es una persona diferente a él. Por el contrario, la Palabra de Dios es la suma total de su mente, razón, pensamiento, plan, y expresión, que es Dios mismo; al igual que la mente de un hombre es el verdadero y mismo hombre.

En la plenitud de los tiempos y exactamente según el plan predeterminado por Dios, la Palabra de Dios se hizo carne y habitó entre nosotros. Dios promulgó su plan. Se pronunció a sí mismo. La Palabra Eterna se expresó en carne humana, y en el espacio y el tiempo. En síntesis, la Palabra de Dios, es Dios autodeclarado o Dios autorevelado.

Es interesante comparar estas conclusiones con los comentarios del renombrado estudioso cristológico Oscar Cullman sobre la Palabra en Juan 1:1:

“El propósito del autor es precisamente contrarrestar la idea de una doctrina de dos dioses, como si el Logos fuera un dios aparte de un Dios superior. La 'Palabra' que es Dios, no es un ser separado de Dios mismo, sino que "estaba con Dios"… Tampoco el Logos está subordinado a Dios, porque simplemente pertenece a Dios. No está subordinado a Dios, ni es un segundo que está al lado de Dios… No se puede decir theos en pros ton logon (Dios estaba con la Palabra), porque el Logos es Dios mismo en la medida como Dios habla y se revela. El Logos es Dios en su revelación. De este modo, la tercera frase del prólogo realmente puede proclamar kai theos en ho logos (y la Palabra era Dios). Nosotros no deberíamos reinterpretar esta frase, con el fin de debilitar su absoluta nitidez...
... El evangelista quiere decir literalmente, que él llama al Logos 'Dios'. Ello se ve confirmado también por la proclamación del Evangelio, cuando el creyente Tomás le dijo al Jesús resucitado, "Señor mío y Dios mío" (Juan 20:28). Con esta última prueba testimonial, el evangelista completa el círculo y regresa a su prólogo...
Se puede decir de este Logos que 'Él es Dios', pero al mismo tiempo también tenemos que decir, 'Él está con Dios'. Dios y el Logos no son dos seres, y sin embargo, tampoco son simplemente idénticos. En contraste con el Logos, Dios puede ser concebido (al menos en principio) aparte de su acción reveladora, aunque no debemos olvidar que la Biblia habla de Dios sólo en su acción reveladora…El Logos es la auto-revelacion de Dios - Dios en acción. Esta acción sólo es objeto del Nuevo Testamento… Por la propia naturaleza del Nuevo Testamento, no se puede hablar del Logos, aparte de la acción de Dios. [Oscar Cullman, La Cristología del Nuevo Testamento (Londres: SCM Press, 1963), 265-66].

En griego, la palabra "habitó" en Juan 1:14 es skenoo, que significa literalmente "tabernaculizó" o "acampó". La Palabra eterna fue encarnada en una humanidad verdadera. El Espíritu de Dios no fue transmutado en carne, sino que "Dios se manifestó en carne" (1. Timoteo 3:16). A través de esta encarnación (personificación humana), tenemos acceso a la gloria divina, a la gracia y a la verdad. La Palabra encarnada, muestra la gloria de Dios, comunica la gracia de la salvación de Dios, y declara la verdad eterna de Dios.

Los trinitarios utilizan los términos "Hijo" y "Palabra" como si fueran totalmente intercambiables, pero la Biblia habla del Hijo sólo en referencia a la encarnación. Jesús es el Hijo de Dios, porque el Espíritu de Dios ocasionó milagrosamente su concepción en la matriz de la Virgen María (Lucas 1:35). El Hijo fue "nacido de mujer, y nacido bajo la ley" (Gálatas 4:4), y por tanto, fue engendrado en un cierto día (Hebreos 1:5). El Hijo es "la imagen del Dios invisible" (Colosenses 1:15). La Biblia nunca habla de un Hijo eterno, sino del Hijo unigénito (Juan 3:16). Por el contrario, la Palabra es Dios en su libre revelación, sin que necesariamente sea una referencia a la encarnación, y por tanto, es eterna e invisible.

Los dos términos, entonces, están estrechamente relacionados pero son distintos. La Palabra se hizo carne en la persona de Jesucristo, el Hijo de Dios. Sólo en ese momento la gente vio "su gloria, gloria como del unigénito del Padre". La Palabra se reveló en el Hijo. En otras palabras, el Dios invisible se hizo visible en el Hijo, quien como un hombre, tiene la relación más cercana posible, o compañerismo con Dios. "A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer" (Juan 1:18).

En 1. Juan 1, el apóstol Juan utiliza los mismos temas de la Palabra eterna y el Hijo engendrado, identificando a "la Palabra" como la vida eterna del Padre. La vida estuvo siempre con el Padre, pero no como una persona distinta, así como la vida de un hombre no es una persona diferente a él. Y esa vida se manifestó a nosotros en el Hijo. Por lo tanto, disfrutamos de la vida espiritual de hoy, no sólo porque Dios nuestro Padre nos creó, sino porque Él siempre tuvo un plan de salvación para nosotros a través del Hijo. "Lo que fue desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos visto, y nuestras manos han palpado con relación a la Palabra de vida -la vida se puso de manifiesto, y la hemos visto, y damos testimonio, y declaramos que la vida eterna que estaba con el Padre se manifestó a nosotros- lo que hemos visto y hemos oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo" (1. Juan 1:1-3, NKJV).

De acuerdo con Juan 1 y 1. Juan 1, entonces, Jesús es el plan de Dios promulgado, la mente de Dios revelada, la vida de Dios manifestada. En resumen, Jesús es Dios revelado en carne para nuestra salvación. Él explicó, "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto" (Juan 14:6-7). Cuando vemos a Jesús, vemos al Padre en la única manera en que el Padre puede ser visto, ya que el Padre invisible habita en el hombre visible Jesús (Juan 14:9-10). Cuando aceptamos y aplicamos la obra expiatoria de Jesús, el Hijo de Dios, entonces la eterna Palabra de Dios se revela a nosotros. Encontramos el camino, la verdad, y la vida, y por tanto, somos reconciliados con el único Dios verdadero, nuestro Padre.

lunes, 15 de abril de 2013


Respondiendo Acusaciones de los Trinitarios
contra los Creyentes en la Unicidad

Por Cohen Gary Reckart


1.) Ustedes son “Testigos de Jehová”, Porque no Creen en la Trinidad.

Respuesta: Ésta es una acusación falsa. Los “Testigos de Jehová” creen que Jesús fue un ángel creado llamado Miguel. Ellos creen que Miguel se convirtió en Jesús. Creen que el ángel Miguel-Jesús murió en la cruz y resucitó. En cambio, NOSOTROS CREEMOS QUE JESÚS ES DIOS MANIFESTADO EN CARNE. NOSOTROS NO CREEMOS QUE JESÚS SEA UN ÁNGEL. Consideramos a Jesús en su humanidad como el Hijo de Dios que murió en la Cruz. Nosotros no creemos que un ángel murió por nuestros pecados.

2.) Ustedes son Unitarios, Porque no Creen en la Trinidad.

Respuesta: Ésta es una gran mentira. Los Unitarios no creen que Jesús sea Dios. Ellos creen que Él sólo fue un hombre. Un unitario es aquel que diciendo creer en Dios, cree que Jesús fue solamente un hombre. Los judíos, los musulmanes, los Sowderitas (Asamblea Evangélica), los Unitarios Universalistas, La Iglesia Ni Cristo de Filipinas, éstos son todos Unitarios ya que ellos creen que Jesús fue sólo un hombre. Por esta razón ellos no creen en la Trinidad. Es un falso testimonio acusar a los creyentes de la Unicidad de Dios de ser unitarios. Sin embargo, sabemos que algunos trinitarios dicen mentiras para procurar que la gente crea en la trinidad. NOSOTROS CREEMOS QUE JESÚS ES DIOS MANIFESTADO EN CARNE. NOSOTROS NO CREEMOS QUE JESÚS HAYA SIDO SIMPLEMENTE UN HOMBRE. NOSOTROS CREEMOS QUE ÉL ES DIOS Y HOMBRE, PADRE E HIJO, SEÑOR Y CRISTO.

3.) Ustedes Creen que el Hijo Se Oró a Sí Mismo.

Respuesta: Ésta es una imputación falsa. Jesús es Dios y hombre (algo que todos los trinitarios dicen creer). Si Jesús hubiera sido el eterno Dios Hijo (como dicen los trinitarios) entonces Él hubiera sido coigual a Dios y no hubiera necesitado orar al Padre sobre algo. Pero Jesús fue hombre y como hombre Él oró. ¿Se oró a sí mismo si él también era Dios? Esto es realmente lo que dan a entender los trinitarios cuando dicen que Jesús era Dios el Hijo y que se oró a sí mismo como Dios el Hijo. Pero Él fue hombre, con carne humana, de la simiente de David, y los seres humanos oran. Dios no ora. No hay ninguna porción de la Escritura que diga que Dios ora. El hombre ora a Dios. Así que este simple concepto nos da a entender por qué oró Jesús.

Los cristianos exigen tener a Dios morando en su corazón. Exigen que Dios vive dentro de ellos. Pero a la vez exigen que Dios también está presente en el cielo y se sienta en su trono. Dejamos esta pregunta para los cristianos. ¿Dado que el mismo Dios que está en su trono está dentro de ellos, entonces ellos se oran a sí mismos cuándo oran a Dios? No, ellos oran y esperan que donde Dios esté, en ellos y en el cielo, su oración será oída. Esto nos ayuda a comprender las oraciones de Jesús. El Hijo tenía a Dios dentro de Él, pero aún así, Dios estaba al mismo tiempo presente en su trono. ¿Cuándo el Hijo oró, se oró a sí mismo? ¡No! Nosotros no enseñamos que el Hijo se oró a sí mismo y cualquier mentira de que nosotros enseñamos eso, es falso testimonio. Nosotros enseñamos que Jesús como hombre oró al Padre y el Padre estaba al mismo tiempo en Él, en el universo entero y también en el cielo. Se apareció a nosotros en forma perfecta según 1. Timoteo 3:16.

4.) Ustedes Enseñan que el Hijo era su Propio Padre.

Respuesta: Ésta es otra falsa acusación. Nosotros enseñamos que en cuanto a la carne Jesús es humano y proviene de la simiente de David. Nosotros nunca enseñamos que Jesús tuvo relaciones sexuales con su madre María y que ella concibió de Él convirtiéndose así en su propio Padre. Ésa es una calumniosa mentira de incesto, que algunos trinitarios deben dejar de difundir.

Ahora vamos a establecer lo correcto. Jesús nació en Belén como un hijo, como un hombre, y su Padre fue el Espíritu Santo (Lucas 1:35). El Espíritu Santo cubrió con su sombra a María y ella concibió. El mismo Espíritu Santo que estaba en ella, ocasionó que su útero fuera fecundado. El Espíritu Santo es mencionado como el Padre. Los trinitarios tienen aquí un problema. ¿Es la primera persona de la trinidad el Padre de Jesús o el Padre es la tercera persona de la trinidad? ¿Quién es entonces el Padre de Jesús? El Espíritu Santo es el Padre. Jesús como hombre nunca se engendró a sí mismo y nosotros no enseñamos esa absurda mentira. Jesús nunca tuvo relaciones sexuales con su madre, mucho menos antes de que Él naciera. Dios es el Padre de la humanidad de Jesús y a la vez Dios mismo estaba en Cristo, reconciliando al mundo con él (2 corintios 5:19). Nosotros enseñamos que el Padre que habitó en el Hijo, era el Padre de Jesús, porque Dios fue el Padre de la humanidad de Jesús. Nosotros enseñamos que Jesús es Dios y hombre.

5.) Ustedes Niegan al Padre y al Hijo y Eso los Hace Anticristos.

Respuesta: Ésta es otra mentira. Nosotros confesamos al Hijo y al Padre, pero nosotros nos negamos a hacer como los trinitarios, que exigen que se trata de personas divinas y distintas dentro de una deidad triuna. Así que la inculpación es falsa. Lo que se debería decir es: La Unicidad niega lo que proclama la doctrina de la trinidad, que el Padre y el Hijo son dos personas divinas y distintas. Entonces ahí sí, nosotros estaríamos de acuerdo. Pero el texto de 1. Juan 2:22 nunca identifica a una persona como un anticristo por negar la trinidad. Una persona que niega al Padre y al Hijo es un anticristo. Nosotros confesamos al Padre y al Hijo, declarando al Padre como el Dios único y al Hijo como el Mesías. Así que nosotros no somos anticristos ya que nosotros estamos de acuerdo con el apóstol Juan. Este texto nunca dice que nosotros debemos confesar al Padre y al Hijo como dos personas divinas y distintas de una trinidad.

6.) Ustedes Niegan la Evidencia Bíblica de la Trinidad (Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo) en el Bautismo de Jesús.

Respuesta: Me llama la atención la manera en que los trinitarios dicen: Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo. Esto demuestra que los trinitarios no creen en un Dios sino en tres dioses. Así que la trinidad no consiste en un Dios que tiene tres personalidades, sino en tres dioses separados. Los trinitarios no comprenden que Jesús estuvo de pie en el agua como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Él no estuvo allí como Dios, sino como el CORDERO, el sacrificio humano. Pero los trinitarios pasan esto por alto, en su afán de hacer acusaciones falsas contra los creyentes en un Dios. Jesús no estuvo allí de pie como un eterno Dios Hijo, como demanda la declaración trinitaria. ¿Por qué tenemos entonces nosotros que creer que tres personas divinas estuvieron presentes en el bautismo de Jesús? El Espíritu Santo no es un pájaro, pues es el Espíritu de Dios el Padre. La aparición no se dio sino hasta después de que Dios habló desde el cielo y entonces el Espíritu del Padre bajó sobre él. El Espíritu Santo es el Espíritu del Padre, así que el Espíritu Santo que descendió sobre Jesús y que fue manifestado en forma de paloma, no es ninguna tercera persona con verdadera apariencia de pájaro. Todas las imágenes del Espíritu Santo como un dios pájaro son ridículas. Nosotros negamos que tres personas divinas estuvieran presentes en el bautismo de Jesús. Sólo un Dios estuvo presente y un Cordero de Dios que es el hombre Cristo Jesús.

7.) Hay Muchas Porciones de la Escrituras que identifican al Padre separado del Hijo y esto significa que hay dos. Aún así, ustedes dicen que el Padre y el Hijo son uno y el mismo. ¿Quién está en lo correcto, ustedes o la Biblia?

Respuesta: Los trinitarios encuentran algunas porciones de la Escritura que nos hablan del Padre, del Hijo, e incluso del Espíritu Santo y las reinterpretan con el dogma trinitario. La confusión aquí se corrige, cuando comprendemos el sentido de lo que está Escrito. Cuando nosotros decimos Padre y lo leemos en la Biblia, nosotros entendemos que se está hablando del único Dios divino y santo, que Él es exclusivamente Dios y que no hay ningún otro. Cuando nosotros decimos Hijo y lo leemos en la Biblia, nosotros entendemos que se está hablando del hombre perfecto, del único Hijo engendrado por Dios, nacido de María en Belén. En la salvación planeada por el Padre, el Hijo nos trajo salvación por ser el Mesías, y así sus respectivos modos de actuar durante la redención, necesitan ser entendidos para no confundirnos. Ninguna porción de las Escrituras referida al Padre y al Hijo hace alguna declaración trinitaria que diga que se trata de dos personas divinas y distintas. Así, cuando los trinitarios demandan que las menciones al Padre y al Hijo son referencias a la trinidad, ellos están realmente haciendo violencia contra la Palabra de Dios. Ya he declarado que nosotros creemos en el Padre y en el Hijo, y ya he explicado cómo nosotros creemos que el Padre es Dios y que el Hijo es el Mesías de la simiente de David. Eso es lo que nosotros confesamos y la Biblia nos da la razón, pero los trinitarios están equivocados.

Los trinitarios exigen que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son uno. Entonces ¿Por qué se enfadan contra nosotros cuando decimos que el Padre y el Hijo son uno? De hecho, Jesús dijo que Él y el Padre son uno (Juan 10:30). Él le dijo a Felipe “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre”. Aquí está la Escritura sobre esto:

“Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras. Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras” (Juan 14:7-11).

Nosotros no tomamos nada fuera de contexto ni le agregamos nada. Jesús y el Padre son uno. Dios estaba en Cristo. Cristo es Dios manifiesto en carne. Jesús es Dios el Padre revelado. Así, ¿quién está correcto? Nosotros tenemos la razón siguiendo a la Biblia. Los trinitarios están equivocados cuando ellos dicen que Jesús es una persona divina y distinta y que el Padre es una persona divina y distinta aparte de Él. No había dos personas divinas en el cuerpo humano de Jesús. Sólo un Dios fue manifestado en Cristo.

Jesús es entonces Dios por naturaleza y es el Hijo de Dios por su humanidad. Cuando nosotros miramos a Jesús, vemos al Padre y al Hijo. Jesús en referencia a su carne no es Dios, pero Jesús en referencia a la habitación del Padre en Él, es Dios. Si Jesús no fuera el Padre manifestado en la carne, entonces Él le mintió a Felipe.

Jesús dijo: “Yo y el Padre uno somos” (Juan 10:30). Nosotros aceptamos esto y lo usamos para rechazar la teoría de que Jesús es una persona divina y que el Padre es otra persona divina y distinta. Por consiguiente, nosotros rechazamos la teoría de la trinidad.

8.) Ustedes son Sólo Jesús, Pues Niegan al Padre y al Espíritu Santo.

Respuesta: Esta es una imputación falsa y una absoluta mentira. Continuamente a lo largo de los numerales 1 al 7, yo he demostrado que nosotros creemos en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo, pero no según la teoría trinitaria pagana. ¿Nosotros sólo creemos en el Hijo? No, eso es falso. Jesús es Dios y hombre. Nosotros no creemos solamente en el Hijo, porque eso sería creer solamente en su parte humana. Él es el Padre en el Hijo y por eso nosotros creemos que Jesús es el Padre encarnado. Entonces ¿Por qué el trinitarismo nunca dice que nosotros creemos que solamente el Padre está en Jesús? ¿Por qué no lo declaran correctamente? El trinitarismo no lo hace, porque quiere que otros piensen que nosotros creemos que la humanidad de Jesús (el Hijo) es Dios, sin tener en cuenta el rol de Padre y de Espíritu santo. La misma declaración está desenfocada, es falsa y está diseñada para hacer que las personas duden de Jesús cuando Él específicamente declaró: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre”. Para que el trinitarismo diga lo correcto, debe decir que nosotros creemos en la doctrina de que sólo el Padre está en Jesús, que el Padre habitó sólo en Jesús para reconciliar al mundo consigo mismo, que sólo en Jesús el Padre ha provisto su salvación, que sólo en el nombre de Jesucristo nosotros cumplimos con el mandamiento de ser bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, según Hechos 2:38. Jesús es la imagen expresa del Padre.

Así, la imputación de que nosotros somos sólo Jesús, pretende hacer pensar que nosotros creemos sólo en la humanidad de Jesucristo (el Hijo), negando las funciones de Padre y de Espíritu Santo, y por tanto es falsa.

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De lo anterior, usted puede ver fácilmente que la trinidad es una enseñanza falsa. Nadie debe creer en la doctrina de la trinidad. Ese dogma no merece nuestra aceptación o respeto. Usted no se irá al infierno si no lo cree. Usted no es un miembro de una secta por negar la doctrina del dios trino. Usted no está engañado si cree en un Dios y que Jesús es ese Dios. Usted no está siendo controlado o poseído por el demonio si hace todas las cosas en el nombre de Jesús. Si Jesús le dijo a Felipe que Él y el Padre son uno, Él nos diría lo mismo a todos nosotros.

Confesión de fe:

Habiendo estudiado este curso sobre la trinidad, yo creo que la teoría de la trinidad vino del paganismo. Yo creo que hay un Dios y que Jesús es Dios manifestado en carne en forma humana. Yo también creo que el Santo Espíritu del Padre está en Jesús, y esto enseña que Jesús es Dios. Yo creo que Jesús es la imagen de Dios, y yo creo que cuando llegue al cielo, veré a Dios cuando vea a Jesús sentado en el trono. Yo espero que Jesús me diga allí: “Cuando tú me ves, has visto al Padre.”

domingo, 14 de abril de 2013

ELOHIM: ¿PLURAL O SINGULAR?
1ª Parte
En el principio creó Elohim los cielos y la tierra. Génesis 1:1
La palabra Hebrea para Dios es Elohim. Elohim acaba con el sufijo plural masculino "---." A partir de esto nosotros podríamos llegar a la conclusión de que Elohim es un plural numérico (es decir que denota pluralidad) y de acuerdo a esto traducirlo como dioses. Pero antes de que determinemos si el mundo fue creado por un solo Dios o por varios dioses, debemos considerar si Elohim es realmente un plural numérico.
En hebreo, un substantivo plural en cuanto a número tiene tres características:
1. Va acompañado de un sufijo plural;
2. Va acompañado de un verbo plural;
3. Va acompañado de un adjetivo plural.
La primera característica, el sufijo plural, resulta familiar para el hispanoparlante. En Español, los nombres levan el sufijo plural "s" o "es". Por ejemplo, perro es el singular mientras que perros es el plural. El Hebreo, como el Español, agrega otra dimensión emparejando adjetivos y verbos al substantivo. En hebreo, el substantivo plural va acompañado de un verbo en plural y de un adjetivo en plural. 1 por ejemplo, en Español:
Singular: El perro grande guardaba.
El plural: Los perros grandes guardaban.
En hebreo:
Singular: El perro (sing.) grande (sing) guardaba:
El plural: Los perros (pl.) grandes (pl.) guardaban:
Así que la primera cosa que nosotros debemos verificar sobre Elohim es si va acompañado de un adjetivo plural y de un verbo en plural, porque esto nos dirá si es o no es un plural numérico que denota pluralidad. En el primer versículo de la Torah leemos:que significa: "Elohim creó (él)". Si fuera Elohim un plural numérico, el versículo tendría que decir "Elohim crearon (ellos)". De hecho, la palabra Elohim aparece en su forma plural más de 2000 veces a lo largo de las Escrituras Hebreas y absolutamente en cada caso va acompañada un verbo singular. Siempre es "Y Elohim habló (él) a Moisés" y nunca "Y Elohim hablaron (ellos) a Moisés". El mismo fenomeno puede verse con el adjetivo. El adjetivo para Elohim es singular, no un plural. Así nos encontramos "Elohim justo (en sing.)" (Salmos 7:9) y no "Elohim justos (pl)".
¿Luego, por qué Elohim va acompañado de un sufijo plural si es numéricamente singular y como tal va acompañado de un verbo singular y un adjetivo singular? Resulta que en Hebreo hay un tipo especial de plural que va acompañado un sufijo plural aunque es numéricamente singular y va acompañado de un verbo singular y de un adjetivo singular. Estos nombres se llaman plurales intensivos. El significado del sufijo plural en el plural intensivo no es que el sujeto substantivo sea más de uno, sino que el nombre es "grande, absoluto, o majestuoso". Por ejemplo, significa "amo" mientras que . (Isa 19:4; Mal 1:6) con el sufijo plural masculino significa: "gran amo, señor". Así leemos, "Entregaré a Egipto en manos de un amo duro, y un rey violento se enseñoreará de ellos" (Isa 19:4). En este versículo el rey feroz que esclavizará Egipto es descrito como un "un amo (pl.) duro (sing.)". En este versículo, el sufijo plural que acompaña a la palabra no lo convierte en un plural numérico ("amos") sino que magnifica el significado ("gran amo, señor"). Porque es un plural intensivo que recibe el adjetivo singular (duro) y no el adjetivo pluralque se requeriría para un plural numérico. La palabra también significa "amo" mientras (Ex 21:29) con el sufijo plural masculino significa "gran amo, dueño". Por ejemplo, en Éxodo 21 el dueño del "buey corneador" es repetidamente llamado "dueño". La palabra lleva el sufijo plural aunque el dueño sea una sola persona. En este caso el sufijo plural magnifica el nombre y le confiere una connotación de "dueño absoluto, amo completo". Ya que "dueño" es un plural intensivo va acompañado de un verbo en singular. Así que leemos acerca del dueño negligente cuyo buey ha matado, "el buey será apedreado, y también morirá su dueño (él en singular)". El verbo con el significado de "morirá" va en singular a pesar de que la palabra lleva el sufijo plural.
La característica común de los plurales intensivos es que llevan el sufijo plural con un significado de substantivo singular y como resultado reciben adjetivos y verbos en singular. 2 Elohim simplemente es un ejemplo del plural intensivo y significa "gran Dios".
Hay que hacer notar que la palabra Elohim no siempre es un plural intensivo. Al referirse a los dioses paganos, el término Elohim normalmente es un plural numérico. Por ejemplo, el segundo mandamiento nos prohibe que rindamos culto a "otros (pl) dioses". En esta frase, el término Elohim no sólo lleva el sufijo plural, sino que va acompañado de un adjetivo plural otros (pl). Esto nos dice que en el segundo mandamiento Elohim no se usa como un plural intensivo sino como un plural numérico que denota pluralidad. La prohibición no es contra "otro (sing.) dios" específico sino contra cualesquiera "otros (pl) dioses". Elohim es usado muchas veces a lo largo del Tanach para referirse a los dioses paganos y en la mayoría de estos casos es un plural numérico que denota pluralidad (falsos) los dioses. Así que vemos que cuando el Tanach habla sobre YHWH usa Elohim con el plural intensivo con el significado de "gran Dios" pero cuando habla sobre dioses paganos usa Elohim con el plural numérico significando "dioses". En ambos casos los verbos y adjetivos que les acompañan nos revelan de qué significado se trata.
¿La forma plural intensiva de Elohim implica que haya algo múltiple sobre Dios? Para aclararnos podemos mirar varias citas donde el plural intensivo es usado para referirse a algún otro distinto a YHWH. El ejemplo más claro de esto está en Éxodo 7:1. En este pasaje YHWH le dice a Moisés que él le será como Elohim frente a Faraón: "Mira, yo te he constituido Elohim para el Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta." (Éxodo 7:1). Ciertamente esto no significa que YHWH convirtió a Moisés en un dios, sino que él hablaría a Faraón con autoridad a través de Aaron, quien serviría como su portavoz de la manera en que los profetas sirven como portavoces de YHWH. No hay claramente ninguna pluralidad en Moisés, aunque él fue constituido un Elohim para Faraón. 3
Incluso en raras ocasiones Elohim es usado como plural intensivo al referirse a dioses paganos. Por ejemplo, "por cuanto me ha dejado y ha adorado a Astoret, Elohim de los Sidonios, a Quemos, Elohim de Moab, y a Moloc, Elohim de los hijos de Amón". (1ª de Reyes 11:33). Aquí vemos tres divinidades paganas a cada una de las cuales se les llama Elohim. Obviamente el libro de Reyes no está diciendo que cualquiera de estas falsas divinidades sea un "gran Dios". Al contrario, el versículo continúa para reprender a los Israelitas por rendirles culto. El significado es que los Sidonios, los Moabitas, y los Amonitas miraban a sus divinides como a grandes Dioses y en este caso la Escritura emplea el mismo término que los paganos usaban para referirse a sus propias divinides. Al mismo tiempo debemos observar que Astoret, Quemos, y Moloc son cada uno llamados Elohim aunque no hay nada múltiple en ninguno de ellos.
Claramente la palabra Elohim, cuando se refiere a YHWH, es un plural intensivo que es numéricamente singular, yendo acompañada de un verbo singular y un adjetivo singular. Este plural intensivo simplemente es una forma gramatical que denota grandeza y que en absoluto implica que el objeto al que se refiere sea plural o multiple. Si mantenemos que Elohim implica pluralidad debemos admitir entonces que Moisés también era una pluralidad junto con Quemos la divinidad pagana de los Moabitas y Moloc la divinidad pagana de los Amonitas.
Que YHWH es un solo individuo y no una pluralidad de dioses o personas es una constante que nos encontramos a lo largo de las Escrituras Hebreas. Moisés declara a los hijos de Israel, "YHWH, nuestro Dios, YHWH uno es." (Dt 6:4). Si YHWH fuera una pluralidad de dioses o personas ¿qué sentido tendría que nos diga que Él es "uno"? Merece la pena notar que no dice que YHWH es uno de algo (un dios, una persona). Él simplemente es "uno", con todo el sentido de la palabra. Del mismo modo, el profeta Zacarías nos dice sobre el culto universal de YHWH al final de los días: "Y YHWH será rey sobre toda la tierra. En aquel día, YHWH será único, y único será su nombre." (Zacarías 14:9). Zacarías está diciendo que hoy las personas multiplican a YHWH pero en el tiempo del fin toda la humanidad sabrá que YHWH es un solo Dios, un solo individuo con un solo nombre. Se nos enseña en el libro de Isaías que YHWH es uno y sólo, " Yo, yo soy YHWH, y fuera de mí no hay quien salve." (Isa 43:11).
En otra parte en Isaías, YHWH propone la pregunta retórica, "¿Hay Eloha (Dios) aparte de mí?"? (Isa 44:8). Del mismo modo leemos en los Salmos "¿Quién es Eloha (Dios), además de YHWH? ¿Y quién es roca (=salvador), sino sólo nuestro Elohim.?" (Salmos 18:32). En estos versículos la palabra para "Dios" es Eloha 4 la forma singular de Elohim. Estos pasajes están diciendo que YHWH es un Eloha y que a parte de Él no hay ningún otro Eloha. De hecho, YHWH es llamado Eloha en singular (Dios) unas 47 veces a lo largo de las Escrituras Hebreas, lo que demuestra que Él no es plural o multiple. 5 Esto y el hecho de que los verbos y adjetivos que acompañan a Elohim siempre van en singular confirma nuestra conclusión de que Elohim es un plural intensivo que denota a un individuo singular pero con una connotación de grandeza.
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Elohim: Plural o Singular
2ª Parte
En la 1ª parte vimos que la palabra Elohim es un "plural intensivo". El plural intensivo tiene la particularidad de que acaba en plural pero los verbos y adjetivos que lo acompañan van en singular. El plural intensivo nos informa de un objeto en singular o de un solo individuo pero agrega una connotación de grandeza. Así que Elohim no quiere decir dioses sino gran Dios.
Hasta ahora hemos observado que los verbos y adjetivos relacionados con Elohim siempre van en singular. Sin embargo, en el libro de Génesis nos encontramos tres pasajes en los que Dios habla en primera persona del plural usando las formas "nosotros" y "nuestra". El primero trata de la creación de humanidad, en él Dios declara: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y tenga potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y las bestias, sobre toda la tierra y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra." (Gen 1:26). ¿Quién éste "nosotros" y "nuestro"? ¿Está compuesto Dios por varias personas? ¿Hay más de un Dios?
Inmediatamente antes de que las palabras "Hagamos al hombre a nuestra imagen" leemos "Y dijo (él) Elohim" . La palabra "Y él dijo" es la 3ª persona del singular del verbo (qal futuro inverso). Esto indica que el que habla es un individuo singular. Si Elohim fuera verdaderamente un plural el versículo habría comenzado diciendo: "Y Elohim dijeron (ellos)" . La frase "Elohim dijo/habló" aparece aproximadamente cincuenta veces a lo largo de las Escrituras Hebreas y en cada caso está como "dijo Dios (él)/habló (el)" en singular y nunca "dijeron Dios (ellos)/hablaron (ellos)" en plural.
De las palabras "Hagamos al hombre a nuestra imagen" podríamos deducir que hay varios creadores. La palabra "hagamos" en Hebreo es la 1ª persona del plural (tiempo futuro del qal) del verbo (hacer). El prefijo - indica que es "nosotros" lo qué parece indicar que hay varios creadores. Del mismo modo, las palabras "a nuestra imagen, a nuestra semejanza" parecen indicar que el hombre fuera hecho a la imagen de varios individuos. El sufijo - al final de cada palabra es un sufijo posesivo que significa "nuestro". Podríamos pensar que "a nuestra" imagen y "a nuestra" semejanza se refiere a varios individuos con características similares a aquellas con las que la humanidad sería dotada. Después de que la creación de la humanidad ya ha tenido lugar, el relato dice: "Y creó (él) Elohim al hombre a su imagen, a imagen de Elohim lo creó" (Gen 1:27). Así que el hombre no fue creado por varios "nosotros" sino por un solo individuo, Elohim, usando el término "Él". Ni el hombre fue creado a la imagen de un grupo variado de individuos sino sólo a la única imagen de Elohim, descrita como "Su imagen", es decir, la sola imagen del Creador. Si Elohim fuera una pluralidad el versículo debería haber dicho: "Y Elohim crearon (ellos) al hombre a sus imágenes, a las imágenes de Elohim fueron ellos creados" . Ya que esto no es lo que qué Escritura dice, debemos concluir una vez más que Elohim es un individuo singular.
¿Qué decir de los otros dos casos en qué Dios habla en 1ª persona del plural con los términos "nosotros/nuestra"? El siguiente caso se encuentra en el relato del Jardín del Edén. Después de que Adán comiera de la fruta prohibida, Dios declara, "El hombre ha venido a ser como uno de nosotros, conocedor del bien y el mal" (Gen 3:22). A pesar de esta referencia al término "nosotros", nuevamente encontramos que Dios es un individuo singular. En el comienzo del mismo versículo encontramos: "Y YHWH Elohim dijo (él)". Si fuera YHWH Elohim un plural el versículo tendría que haber dicho: "Y YHWH Elohim dijeron (ellos)". Además, después de que Dios explica que Adán es indigno de comer del Árbol de la Vida, leemos, "Y lo sacó YHVH (él) del huerto de Edén". Es un solo individuo, YHWH Elohim, el que destierra a Adán del jardín, no un plural "nosotros".
El tercer caso del divino "nosotros" aparece en el relato de la Torre de Babel. Después de observar que la humanidad está en un estado de rebelión, Dios declara: "descendamos y confundamos allí su lengua" (Gen 11:7). La misma expresión inicial: "Y dijo (él) YHWH" (Gen 11:6) qué indica que estamos tratando de un solo individuo, YHWH. Cuando Dios desciende para mezclar los idiomas leemos, "Así los esparció YHWH desde allí sobre la faz de toda la tierra". Este pasaje, también, se refiere a YHWH como a un individuo en singular ("Él dijo", "Él esparció").
El Real Nosotros
¿Si YHWH Elohim es un solo individuo, por qué habla usando formas del plural como "nosotros", y "nuestra"? ¿Cómo puede cualquier hablante singular referirse a sí mismo como "nosotros"?. Hay un fenómeno lingüístico en el que un portavoz se refiere a sí mismo en plural. En muchas culturas y civilizaciones los reyes se refieren a sí mismos en la primera persona del plural con el término "nosotros". Esto generalmente es considerado como una señal de auto-magnificación, similar al plural intensivo usado para magnificar nombres. El mejor ejemplo conocido de esto es el uso con el que la familia real británica se refiere a sí misma, el "real nosotros". La Inglesa Reina Victoria del siglo 19 expresó su descontento declarando, "No nos divertimos" en lugar del esperado "No me divierto".
1 En el Inglés moderno el real nosotros se usa en gran variedad de contextos no necesariamente relacionados con la realeza. Por ejemplo, en cierto tipo de habla formal y escrita, el "nosotros" puede ser usado por un hablante o escritor para afianzar un tono impersonal, o para evitar la molesta repetición del "yo". 2 El Inglés moderno también tiene el "modesto nosotros" en el que "una persona usa una forma plural para no llamar la atención sobre sí como individuo." 3 En algunos dialectos del Inglés Americano se usa "nosotros" en lugar de "yo" a modo de coloquialismo, sin ninguna connotación de formalidad o auto-amplificación. ¡Por ejemplo: "¡Dénos una oportunidad!" en ciertos dialectos del Inglés Americano tiene un significado de "¡Déme una oportunidad!". 4 Así que el real nosotros en inglés no es, estrictamente hablando, tan "real" como suele usarse en varios contextos sociales.
En tiempos antiguos, el real nosotros tampoco era, estrictamente hablando, "real". En cambio se usaba como un modo formal de trato en el contexto de una "corte real". Los reyes antiguos se rodeaban siempre de un asesor de consejos, ministros, y sirvientes conocidos como la "corte real" o el "consejo real". Estando Daniel en la corte real babilónica dijo al rey Nabuconodosor, "Este es el sueño. También la interpretación de él diremos en presencia del rey." (Dan 2:36 [Arameo]). El individuo Daniel, en singular, se refiere a sí mismo como "nosotros" porque éste es el modo formal de dirección usado en la corte real. El compañero de Job, Bildad el Suhita, se queja a Job diciendo: "¿Por qué somos (pl.) tenidos por bestia (en el original aparece bestia, animal, en singular aunque el uso del Español es bestias, en plural) y a vuestros ojos somos (pl.) viles?" (Job 18:3). Cuando Bildad dice "nosotros" no está refiriéndose a él y a sus dos compañeros. Si este fuera el caso habría dicho: "Por qué hemos sido considerados como animales". El hecho es que Bildad se queja que él ha sido considerado "un animal" en singular, esto demuestra que sólo está hablando sobre sí mismo. Aunque Bildad no está en una corte real usa el real nosotros porque él está participando en una corte real como público. Antes de que fuera probado por Dios, Job era un noble local con gran riqueza (Job 1:3). Después de perderlo todo, Job se sentó en el suelo (como un rey se sienta en su trono) rodeado de sus compañeros que vinieron a confortarlo y a aconsejarlo (como los cortesanos de un rey) (Job 2:11-13). Los compañeros de Job proceden a pronunciar extensos y floridos discursos repletos de consejos del mismo modo en que los cortesanos se dirigirían a un rey en la corte. Como resultado, ellos recurren de vez en cuando al uso del real nosotros. En dos de los ejemplos anteriores el portavoz está dirigiéndose a una corte real o a un forum similar. En este contexto, el real nosotros es empleado como un modo formal de tratamiento, un poco como el "nosotros" que usamos en ciertos tipos de oratoria y escritura formales en Inglés (vea lo anteriormente dicho). Hay que hacer notar que el real nosotros fue usado de modo errático en los tiempos bíblicos. Así cuando Daniel se dirige a la corte real en una ocasión diferente él habla diciendo "yo" (por ejemplo en Dan 5:7). Esto es como en el caso de la reina de Inglaterra que ahora tan sólo se refiere a sí misma con el término "nosotros" en raras ocasiones. (5)
Otro ejemplo del real nosotros podemos encontrarlo en las palabras de rey de Acab de Israel. Acab había estado planeando una invasión de Aram y congregó a 400 profetas para que le dijeran cuan victorioso iba a ser. Sentándose en su trono real frente a su asamblea de cortesanos Acab preguntó a los 400 profetas, "¿Iremos a la guerra contra Ramot de Galaad, o me estaré quieto?" (2Chr 18:5). ¡Mientras hablaba en la corte real el rey cambia libremente entre el real nosotros y el regular "yo"! Los 400 profetas respondieron a Acab como a un rey en singular, "Sube (singular), porque Dios los entregará en manos del rey." (2Chr 18:5). A pesar del uso de Acab del real nosotros, él no es "misteriosamente" transformado en varias personas y de acuerdo con esto sus cuatrocientos falsos profetas le hablaban como a un solo rey individual.
El Consejo Celestial
¿Si los antiguos usaban el real nosotros como un modo formal de dirigirse cuándo hablan en una corte real o consejo, a quién estaba dirigiéndose YHWH cuándo dijo "Hagamos al hombre a nuestra imagen"? ¿Tiene YHWH un consejo real? ¿Acaso el todopoderoso Creador del universo va a molestarse en informar a los seres que Él ha creado de lo que está a punto de hacer antes de hacerlo? ¡De hecho así es!. La escritura nos informa de que YHWH es un rey sabio y como un rey humano él informa a Sus súbditos de lo que él está a punto de hacer. Así leemos: "Ciertamente el Señor YHWH no hace nada sin revelar su secreto a Su (siervos) los profetas." (Amos 3:7). La palabra hebrea consejo significa literalmente agrupación de personas tal como una asamblea o congregación, como en el versículo, no "En su asambleano entre mi alma, ni mi espíritu se junte en su compañía" (Gen 49:6). Por extensión también tiene el significado de una asamblea de consejeros, como en el versículo: "Los pensamientos se frustran donde falta el consejo , pero se afirman con los muchos consejeros." (Prov 15:22). En este último versículo la mayoría de las traducciones inglesas interpreta la palabra como "consejo", osea el consejo (recomendación) dado por un consejo (organismo formado por un conjunto de personas encargadas de realizar una determinada labor legislativa, administrativa o judicial) de consejeros. Sin embargo, la palabra Hebrea se refiere al consejo de consejeros propiamente, y sólo indirectamente al consejo que ellos dan. Cuando nosotros leemos en Amos que YHWH revela "Su consejo" a los profetas el significado es que él les da a conocer las deliberaciones confidenciales que tuvieron lugar en el consejo celestial. Conocemos, gracias a estas deliberaciones, que los falsos profetas no están presentes en estos consejos: "Pero ¿quién estuvo en el consejo de YHWH , y vio y oyó su palabra? ¿Quién estuvo atento a su palabra y la oyó?" (Jer 23:18). Nosotros vemos que un verdadero profeta tiene conocimiento de las deliberaciones que tienen lugar en el "consejo de YHWH" mientras que el falso profeta carece de este conocimiento. Y un poco más allá en el mismo pasaje podemos leer:" (21) "No envié Yo aquellos profetas,... Yo no les hablé, mas ellos profetizaban.. (22) Si ellos hubieran estado en Mi consejo , habrían hecho oír Mis palabras a Mi pueblo, y lo habrían hecho volver de su mal camino y de la maldad de sus obras." (Jer 23:21-22). De nuevo vemos que los falsos profetas son incapaces de hablar la palabra de YHWH porque ellos no tienen ningún conocimiento de las deliberaciones que tuvieron lugar en Su consejo celestial.
¿Qué es el "consejo de YHWH"? Nosotros encontramos a lo largo de las Escrituras Hebreas que YHWH está rodeado por un gran ejercito de ángeles. Por ejemplo, en una visión Daniel ve que YHWH está sentado como rey rodeado por millones de sirvientes:
"Estuve mirando hasta que fueron puestos unos tronos y se sentó un Anciano de días. Su vestido era blanco como la nieve; el pelo de Su cabeza, como lana limpia; Su trono, llama de fuego, y fuego ardiente las ruedas del mismo. Un río de fuego procedía y salía de delante de él; miles de miles lo servían, y millones de millones estaban delante de Él. El Juez se sentó y los libros fueron abiertos.". (Dan 7:9-10)
En la visión de Daniel YHWH es descrito como un poderoso rey con un gran consejo de cortesanos. YHWH está sentado como un sabio rey en juicio (Prov 20:8; 29:14; 1Ki 3:28; 2Sam 15:2). Los cortesanos le sirven a modo de consejo real de consejeros de YHWH y entre otras cosas registran datos.
Otra descripción del consejo celestial puede encontrarse en la visión de Micaías ben Yimla. Micaías fue llamado para aconsejar al Rey Acab de Israel sobre si debía o no él debe partir para la invasión de Aram. Ya hemos visto que Acab congregó a 400 profetas que todos ellos dijeron al rey que saldría victorioso de esta invasión. Sin embargo, un solo profeta, Micaías ben Yimla, informó el rey que moriría en la batalla y que los otros profetas se habían desencaminado a causa un espíritu falso de profecía. Micaías explica cómo este espíritu falso de profecía vino a infectar a los profetas de Acab:
"Entonces él dijo: -- Oye, pues, la palabra de YHWH: "Yo vi a YHWH sentado en su trono, y todo el ejército de los cielos estaba junto a él, a su derecha y a su izquierda. Y YHWH dijo: ¿Quién inducirá a Acab para que suba y caiga en Ramot de Galaad? Uno decía de una manera y el otro decía de otra. Entonces se adelantó un espíritu, se puso delante de YHWH y le dijo: 'Yo lo induciré'. YHWH le preguntó: '¿De qué manera?'. Él dijo: 'Saldré y seré un espíritu de mentira en la boca de todos sus profetas'. YHWH le dijo: 'Tú conseguirás inducirlo; ve, pues, y hazlo así'.'" (1Reyes 22:19-22).
En la visión de Micaías YHWH está sentado como un rey en Su trono rodeado por Su consejo real consistente en "todo el ejercito del cielo". ¡El "ejercito del cielo" se refiere a los ángeles, como en el versículo, "¡Alabadlo, vosotros todos Sus ángeles; alabadlo, vosotros todos Sus ejércitos.!" (Salmo 148:2). YHWH consulta a Sus ángeles del mismo modo en que un rey de carne y hueso podría consultar a los miembros de su consejo real. Los ángeles sugieren varias propuestas ("Uno dice de 'esta manera' y otro dice, 'De otra manera.'"). Finalmente un "espíritu" se adelanta y propone ser un falso espíritu de profecía en boca de los profetas de Acab. YHWH acepta la propuesta y ordena al espíritu llevar a cabo la misión.
Otra descripción del consejo celestial aparece en el libro de Job. Donde leemos: "Un día acudieron a presentarse delante de YHWH los hijos de Dios" (Job 1:6; 2:1). Lo que sigue es una deliberación entre YHWH y un ángel satánico, similar a la que tuvo lugar en la visión de Micaías entre YHWH y el falso espíritu de profecía. La expresión los "hijos de Dios" comprende a los miembros de la corte celestial, que son los ángeles. Los ángeles son llamados "hijos de Dios" porque ellos son los santos y escogidos mensajeros de YHWH. Los Israelitas también son descritos como hijos de Dios, tal como leemos en Deuteronomio:
"Hijos sois de YHWH, vuestro Dios; no os haréis incisiones ni os raparéis a causa de un muerto. Porque eres pueblo santo a YHWH, tu Dios, y YHWH te ha escogido para que le seas un pueblo único entre todos los pueblos que están sobre la tierra." (Dt 14:1-2).
A Israel se le prohibe compartir las paganas prácticas de luto porque ellos son "hijos de YHWH" que quiere decir que ellos son una "nación santa para YHWH", una "nación escogida". Así que simplemente ser un "hijo de Dios" quiere decir ser santo, escogido por Dios. En Job los ángeles son llamados "hijos de Dios" porque también son "elegidos" y "santos". De hecho, un de los términos bíblicas para ángel es "santo". Daniel ve en una visión un ángel al describe como "un santo" (Dan 8:13). En el sueño de Nabuconodosor él ve "un ángel y un santo que descendía del cielo" (Dan 4:13 [arameo]). La frase "un ángel y un santo" es un ejemplo del recurso estilístico denominado endíadis, es decir, "uno mediante dos" (como ). Esto significa que "ángel" y "santo" son funcionalmente sinónimos en este contexto.
También se usan como sinónimos "ángel" e "hijo de Dios". Cuando Nabuconodosor arroja a los tres compañeros de Daniel en el horno ardiente, él se sorprende por ver a una cuarta persona en el horno con ellos. Él explica que "el aspecto del cuarto es semejante al de un hijo de Dios. " (Dan 3:25 [arameo]). Sólo unos versículos más tarde Nabuconodosor declara: ""Bendito sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él" (Dan 3:28 [arameo]). Así que cuando Nabuconodosor ve a un hombre con la apariencia de "un hijo de Dios" él sabe que es un "ángel" de Dios.
La frase "un santo" se usa indistintamente con la frase "hijos de Dios" al referirse al consejo celestial de ángeles. De este modo leemos: "Celebran los cielos tus maravillas, YHWH, tu fidelidad también en la congregación de los santos" (Salmos 89:5). La "congregación de los santos" en Salmos 89:5 es el consejo celestial de ángeles que en los versículos siguientes es llamado los "hijos de Dios"(Salmos 89:6) y la "gran congregación de los santos" (Salmos 89:7).
El Divino "Nosotros"
Hemos visto que los reyes y cortesanos usan el real nosotros como un modo formal de interpelación en el consejo real. También hemos visto que YHWH es descrito como estando rodeado por un consejo celestial de ángeles. En el sexto capítulo de Isaías encontramos que YHWH usa el real nosotros al dirigirse al consejo celestial. En la visión de Isaías él ve a YHWH en Su trono rodeado por el consejo celestial de ángeles:
"(1) El año en que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el Templo. (2) Por encima de él había serafines. Cada uno tenía seis alas: con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies y con dos volaban. (3) Y el uno al otro daba voces diciendo: "¡Santo, santo, santo, YHWH de los ejércitos! ¡Toda la tierra está llena de su gloria!... (8) Después oí la voz del Señor, que decía: -- ¿A quién enviaré y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: -- Heme aquí, envíame a mí. (9) Y dijo: -- Anda, y dile a este pueblo: ... '" (Isa 6:1-3,8-9)
YHWH está sentado en Su trono como el rey de todo el universo y rodeado por ángeles ardientes. Como en la visión de Micaías, YHWH se dirige a su corte preguntando a quién enviará a la misión divina. Cuando YHWH se dirige al consejo celestial elige libremente entre el "Yo" y el real nosotros, incluso en medio de la frase. YHWH dice, "¿A quién enviaré (Yo) y quién irá por nosotros?" Esto es recordativo de la pregunta de Acab a su consejo real, "¿Iremos a la guerra contra Ramot de Galaad, o me estaré quieto? (2Crón 18:5). Ambos, YHWH y Acab eligen libremente entre "Yo" y el real nosotros al dirigirse al consejo real/celestial.
Conclusión
Cuando YHWH dice en Gen 3:26, "Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza" también está dirigiéndose al consejo celestial de ángeles. Lo mismo ocurre cuando Él dice: "El hombre ha venido a ser como uno de nosotros, conocedor del bien y el mal" (Gen 3:22) y "Ahora, pues, descendamos y confundamos allí su lengua" (Gen 11:7). En los tres casos YHWH está hablando a Su consejo celestial de ángeles tal y como lo hizo en las visiones de Micaías e Isaías y en el libro de Job. Esto también es lo que se afirma en el versículo, "Porque no hará nada YHVH, el Señor, sin revelar su secreto a Su consejo sussiervos los profetas." (Amos 3:7). Con todo esto vemos que las acciones de YHWH son expuestas a consideración ante Su consejo celestial de ángeles. El uso del real nosotros es simplemente un modo formal de interpelación empleado al hablar ante un consejo. Puede ser usado libremente por reyes y cortesanos, pero no implica que el rey o el cortesano sean una multiplicidad. Daniel, Bildad, y Acab hablaron de este modo aunque cada uno de ellos era un solo individuo singular con una sola personalidad. YHWH, el rey de todo el universo, habla en esta forma ante Su consejo celestial de ángeles. Incluso cuando YHWH actúa él es siempre descrito como actuando solo, como un individuo singular. Luego en la cita del primer "nosotros" nos encontramos: "Y Elohim (él) creó al hombre a Su imagen" y no "Y Elohim (ellos) crearon al hombre a su imagen". En la segunda cita, la del segundo "nosotros", nos encontramos: "Y lo sacó (él) YHWH del huerto de Edén" y no " Y lo sacaron (ellos) YHWH Elohim del huerto de Edén". Finalmente, la cita del tercer "nosotros" nos encontramos: "Así los esparció (él) YHWH desde allí sobre la faz de toda la tierra" y no " Y (ellos) YHWH los esparció desde allí sobre la faz de toda la tierra". Aunque YHWH planteó estas acciones para deliberación en el consejo celestial, cuando fueron llevadas a cabo se nos dice que YHWH las ha realizado solo, porque YHWH es el único amo de toda la creación, tal como está escrito:
"Yo soy YHWH y no hay ningún otro. No hay Dios fuera de mí. Yo te ceñiré, aunque tú no me has conocido, para que se sepa desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, que no hay más que yo. Yo soy YHWH, y no hay ningún otro. Yo formo la luz y creo las tinieblas, hago la paz y creo la adversidad. Solo yo, YHWH, soy el que hago todo esto." (Isa 45:5-7).
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1 Debemos dar énfasis en que estamos hablando sobre la primera persona del plural, "nosotros", "a nosotros" y "nuestro". No lo confundamos con el caso en que uno se refiere a a sí mismo en tercera persona del singular, qué sería lo dicho por la reina al referirse a sí misma, "La reina no se divierte". En el Hebreo Bíblico es corriente que la gente se refiera a sí misma en tercera persona sin que en absoluto implique magnificencia. Por ejemplo, Balaam comienza su visión diciendo: "Dijo Balaam hijo de Beor, Y dijo el varón de ojos abiertos (Nu 24:3).
2 Vea la entrada "nosotros" en el Oxford English Dictionary, Second Edition, Preparada por J.A. Simpson y E.S.C. Weiner, Clarendon Press, Oxford 1989, Vol. XX pág. 33
3 Vea la entrada "nosotros" en A Dictionary of Contemporary American Usage, B. Evans y C. Evans, Casa del Azar, Nueva York 1957, que pág. 549
4 Vea en "nosotros" del The Oxford American Dictionary and Language Guide, Nueva York y Oxford 1999, pp.1146,
5 Vea la entrada "nosotros" en el New Modern English Usage, H.W. Fowler y R.W. Burchfield, Clarendon Press, Oxford 1998.
Nota del Traductor: El presente artículo fue escrito en Ingles y las explicaciones y el uso del plural intensivo, del uso del plural mayestático y del uso de hablar en tercera persona del singular para referirse a uno mismo, fueron hechas de acuerdo al uso y lengua Inglesa. Aún así en Español también conocemos este recurso. Hasta hace bien poco era común oír hablar a la familia real en dichos términos, es corriente encontrar, aún hoy día, escritos no demasiado lejanos en el tiempo usando este recurso. Como recurso poético tampoco nos resulta extraño del todo encontrar que alguien hable de sí mismo en tercera persona. · Los sustitutos ceremoniales: En determinados casos , la jerarquía del interlocutor exige la sustitución del nombre por fórmulas de tpersona: Majestad, Alteza, Santidad, Señoría, Usía, Excelencia, Ilustrísima...
El Papa se refiere a sí mismo en plural mayestático con la formaeguida de la 1ª pers. Del plural.
· Usos traslados del pronombre:
La 1ª persona del singular se sustituye con frecuencia en exposiciones públicas y en textos científicos por la 1ª persona del plural o plural de modestia: Nosotros pensamos que ... (yo pienso que ...)
A veces, la 1ª persona del plural designa exclusivamente al interlocutor en registro coloquial: ¿Qué tal vamos? (¿Qué tal vas/a usted?) Lengua Española. Editorial ECIR 1994. Isabel Llacér, José M. Santana, Amparo Moreno, José R. Gómezs plurales de la primera y segunda personas del plural eran las formas nos y vos, pero tónicas. Hoy quedan residuos del uso del nos y vos, en función de sujeto; es lo que se denomina plural mayestático:
--”Nos, Católico Apostólico Romano Pontífice, declaramos”.
--”Vos ordenáis, Majestad...”
Lengua Española, Universdad Nacional de Educación a Distancia, Curso de acceso 1987. Antonio Antis, María Luz Gutiérrez, Manuel Esgueva, Pilar Ruiz-Va