viernes, 17 de diciembre de 2010

Contradicciones del Trinitarismo (David K. Bernard)

CONTRADICCIONES DEL TRINITARISMO

Por David K. Bernard

Tomado del Capítulo 12 del Libro La Unicidad de Dios


El problema básico es que el trinitarismo es una doctrina extrabíblica que
contradice un número de enseñanzas bíblicas y muchos versículos específicos
de las Escrituras. Además, esa doctrina contiene un número de contradicciones
internas. Por supuesto, la contradicción interna más obvia consiste en cómo
puede haber tres personas de Dios en algún sentido significativo y aún así Él
puede existir como un solo Dios.
A continuación, hemos compilado una lista de otras contradicciones y de los
problemas asociados con el trinitarismo. Esta no es una lista completa pero sí
da una idea de cuánto aquella doctrina se ha apartado de la Biblia.
1. ¿Tuvo Jesucristo dos padres? El Padre es el Padre del Hijo (1. Juan 1:3),
pero el niño que nació de María fue engendrado por el Espíritu Santo (Mateo
1:18, 20; Lucas 1:35) ¿Cuál de ellos es el verdadero Padre? Algunos trinitarios
dicen que el Espíritu Santo era meramente el agente del Padre en el proceso
de la concepción - un proceso que ellos comparan con la inseminación artificial.
2. ¿Cuántos Espíritus hay? Dios Padre es Espíritu (Juan 4:24), el Señor Jesús
es Espíritu (2. Corintios 3:17), y el Espíritu Santo es por definición un Espíritu.
Sin embargo, hay un solo Espíritu (1. Corintios 12:13; Efesios 4:4).
3. Si el Padre y el Hijo son personas coiguales, ¿por qué oró Jesús al Padre?
(Mateo 11:25). ¿Puede Dios orar a Dios?
4. De igual modo, ¿Por qué el Hijo no puede saber tanto como el Padre?
(Mateo 24:36; Marcos 13:32).
5. De igual modo, ¿Cómo puede ser que el Hijo no tenga poder si el Padre no
se lo da? (Juan 5:19, 30; 6:38).
6. De igual modo, ¿qué de los otros versículos de la Escritura que indican la
desigualdad entre el Hijo y el Padre? (Juan 8:42; 14:28; 1. Corintios 11:3).
7. ¿Murió "Dios Hijo"? La Biblia dice el Hijo murió (Romanos 5:10). Si es así,
¿puede morir Dios? ¿Puede morir una parte de Dios?
8) ¿Cómo puede haber un Hijo eterno cuando la Biblia habla del Hijo
engendrado, indicando claramente que el Hijo tuvo un comienzo? (Juan 3:16;
Hebreos 1:5-6).
9) Si el Hijo es eterno y si Él existía cuando se hizo la creación, ¿Quién era su
madre entonces? Sabemos que el Hijo nació de una mujer (Gálatas 4:4).
10) ¿Renunció "Dios el Hijo" a su omnipresencia mientras que estuvo en la
tierra? Si es así, ¿cómo podría El todavía ser Dios?
11. ¿Si el Hijo es eterno e inmutable (invariable), ¿cómo puede el reino del Hijo
tener un fin? (1. Corintios 15:24-28).
12) Si al responder a las preguntas 3 a 11 decimos que solo el hijo humano de
Dios era limitado en conocimiento y en poder, y que El murió, entonces ¿cómo
podemos hablar de "Dios el Hijo"? ¿Existen dos Hijos?
13) ¿A quién adoramos y a quién oramos? Jesús dijo que debemos adorar al
Padre (Juan 4:21-24), pero Esteban oró a Jesús (Hechos 7:59-60).
14) ¿Puede haber más de tres personas en la Deidad? Ciertamente el Antiguo
Testamento no enseña tres, pero enfatiza la Unicidad. Si el Nuevo Testamento
agrega al mensaje del Antiguo Testamento y enseña tres personas, entonces
¿qué hay para evitar revelaciones subsiguientes de personas adicionales? De
igual modo podríamos interpretar algunos versículos de la Escritura para
significar seis personas adicionales (Apocalipsis 3: 1; 5:6).
15) ¿Hay tres Espíritus en el corazón de un Cristiano? El Padre, Jesús y el
Espíritu, todos moran dentro de un cristiano (Juan 14:17, 23; Romanos 8:9;
Efesios 3:14-17) Pero hay un solo Espíritu (I Corintios 12:13; Efesios 4:4).
16) Hay un solo trono en el cielo (Apocalipsis 4:2). ¿Quien se sienta en él?
Sabemos que Jesús se sienta allí (Apocalipsis 1:8; 18; 4:8. ¿Dónde se sientan
el Padre y el Espíritu Santo?
17) Si Jesús se sienta en el trono, ¿como puede sentarse a la diestra de Dios?
(Marcos 16:19). ¿Se sienta o se para a la diestra de Dios? (Hechos 7:55), o
¿está Él en el seno del Padre? (Juan 1:18).
18) ¿Está Jesús en la Deidad? o ¿está la Deidad en Jesús? Colosenses 2:9
dice que la Deidad está en Jesús.
19) A la luz de Mateo 28:19, ¿por qué siempre bautizaban los apóstoles tanto a
los judíos como a los gentiles en el nombre de Jesús, aún cuando los
bautizaban de nuevo? (Hechos 2:38; 8:16; 10:48; 19:5; 22:16; 1 Corintios 1:13).
20) ¿Quién levantó a Jesús de la muerte? ¿El Padre (Efesios 1:20)?, o ¿Jesús
(Juan 2:19-21)?, O ¿el Espíritu (Romanos 8:11)?
21) Si el Hijo y el Espíritu Santo son personas coiguales en la Deidad, ¿por qué
no es perdonable la blasfemia contra el Espíritu Santo, pero sí es perdonable la
blasfemia contra el Hijo? (Lucas 12:10).
22) Si el Espíritu Santo es un miembro coigual de la trinidad, ¿por qué siempre
habla la Biblia de Él como enviado del Padre o de Jesús? (Juan 14:26; 15:26).
23) ¿Sabe el Padre algo que el Espíritu Santo no sabe? Si así es, ¿cómo
pueden ellos ser coiguales? Solo el Padre sabe el día y la hora de la segunda
venida de Cristo (Marcos 13:32).
24) Hizo la trinidad el Antiguo y el Nuevo pacto? Sabemos que Jehová lo hizo
(Jeremías 31:31-34; Hebreos 8:7-13). Si Jehová es una trinidad, entonces el
Padre, el Hijo y el Espíritu todos tuvieron que morir para hacer eficaz el nuevo
pacto (Hebreos 9:16,17).
25) Si el Espíritu procede del Padre, ¿es el Espíritu también un hijo del Padre?.
Si no, ¿por qué no?.
26) Si el Espíritu procede del Hijo, ¿es el Espíritu el nieto del Padre?. Si no,
¿por qué no?

ORIGEN DEL CONCEPTO “TRINIDAD” ("Es Dios tres personas"-Carlos Valencia)


En consecuencia a lo dicho en la sección anterior, podemos preguntarnos ¿de donde surge el concepto de la trinidad? Procuraré ser lo más explicito posible.

Alexander Hislop, un reconocido teólogo de siglo XIX, en su libro “Las dos Babilonias”, pág. 33, dice que los babilonios y los egipcios creían que Dios era una unidad que estaba conformada por tres personas y para simbolizarlo se valieron del triangulo equilátero.

La idea de la trinidad, se origina después del diluvio, cuando Nimrod, hijo de Cus, emprendió la construcción de la torre de Babel, con el propósito de crear una sola política mundial y una religión. Como era cazador de fieras, fue destrozado por una de ellas. Su esposa (Semíramis) con el tiempo resultó embarazada por un acto de fornicación y dijo que su hijo sería la reencarnación de Nimrod o el mismo Mesías prometido. Cuando el bebé nació, le puso por nombre Tamuz y el pueblo lo adoró como el “Niño Dios” dentro de los misterios caldeos.

Al pasar el tiempo, tanto Semíramis, como Nimrod y Tamuz, fueron conocidos como la trinidad babilónica. A ella se le llamaba la “diosa Madre”; a Nimrod, el dios Padre y a Tamuz, el dios Hijo.

Si recordamos que de Babilonia las creencias religiosas pasaron a todos los imperios posteriores, entonces lo que se dice de la India es verdad. Allá se conoce a un dios como “Eko Deva Trimurti” que equivale a un dios triforme- con tres cabezas.

En la época de Jeremías, a la trinidad de los pueblos se le personalizaba a través del Sol, la Luna y las estrellas (Jeremías 8:2). Wilfredo Torres, en su obra “Restitución Cristiana”, pág. 99, dice que: “la idolatría, la astrología, el politeísmo, la trinidad; todas fueron producto del sistema religioso de Babilonia”

Cristo y los Apóstoles no hablaron de la Trinidad

Cuando
Cristo vino al mundo, habló acerca del Padre. Siempre mencionó que el Padre hacía las obras, que del Padre había salido y le enseñó a sus discípulos que el Padre estaba en los cielos. Esta es la razón por la que muchos dicen que Cristo enseñó la trinidad. Pero Cristo nunca hizo referencia mínima sobre este asunto; por el contrario, Él recordó el más grande mandamiento, el Shemá judío: “Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es” (Marcos 12:29).

Ahora, cuando Él hace referencia al Padre, obviamente lo hace desde su condición de hombre y como tal, debía tener un Padre y un Dios. Él lo alude para indicar la Deidad que estaba en Él (en su cuerpo o tabernáculo de carne). Recuerde que el Hijo de Dios, es decir Emanuel (Dios con nosotros) o la manifestación de Dios en carne, enseñó que el Padre estaba en Él (Juan 14:10). No se refería a otra persona aparte, sino a la naturaleza divina que había en Él, y Pablo lo entendió perfectamente cuando dice: “
Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad
” (Col. 2:9).

Los apóstoles eran judíos y nunca aceptarían a otro que no fuera Jehová como Dios. Ellos entendieron poco a poco que Cristo era exactamente el cumplimiento de la Profecía de Isaías:

“Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará. Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo” (35:4). Y así lo hizo saber Mateo, en 11:2-5

“Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos, para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro? Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis. Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio”

Todos los apóstoles predicaron que Cristo es la manifestación en carne del único Dios. Tomás lo llamó “Mi Señor y mi Dios” (Juan 20:28), Juan lo reconoció como el Dios verdadero (1ª. 5:20), Pablo dijo que Jesús es el Gran Dios y Salvador (Tito 2:13) y de esa misma manera lo describe Pedro (2ª. Ped. 1:1). La doctrina cristiana con respecto a la Deidad en la Iglesia Primitiva, era en esencia la misma hebrea, pero con una revelación más: El Jehová del Antiguo Testamento, es el mismo Jesús manifestado en carne. Era una doctrina predominantemente Monoteísta.

En la Enciclopedia Británica, se define a esta doctrina monoteísta como:

“Monarquianismo Modalistico, concibiendo que toda plenitud de la divinidad habitaba en Cristo, exceptuando pocos escritores de la iglesia primitiva, mantenían que los sustantivos Padre e Hijo eran solo designaciones del mismo sujeto: EL UNICO DIOS, quien en referencia a la relación que había tenido previamente ante el mundo, es llamado Padre; pero con relación a su aparición en carne o humanidad, es llamado Hijo.”

Controversias:

En los siglos 2º y 3º empezaron las grandes controversias teológicas, y con ellas, el esfuerzo de algunos "padres" por definir a Dios. En su intento, recurrieron a la filosofía griega, ya que algunos eran formados en las letras y el pensamiento griego. Se apeló a Platón, a los estoicos y a Aristóteles, buscando en ellos la ayuda para interpretar la identidad de Cristo.

Fue tanta la mezcla entre teología y filosofía, que el mismo Clemente de Alejandría aseguró que “los filósofos conocieron la verdad por obra de Dios, de manera semejante en que los judíos recibieron la ley” [Justo L. González, Historia del Pensamiento Cristiano, Pag. 190. Edit. Caribe, 1992].

Wilfredo comenta que “Atanasio (298 –372 d.C.) y Tertuliano (160 – 220 d. C.) entre otros, buscaron apoyo en el modelo filosófico neoplatónico y otras tradiciones” [Restitución Cristiana, Pág. 99] para hacer entendible la deidad lógicamente, pero con el infortunio de que se enredaron usando términos que más tarde degeneraron en una distorsión de la identidad de Dios. Fue así como en su búsqueda desesperada, encontraron las tríadas antiguas, las tríadas mitológicas de la Grecia pagana, y comparándolas con algunas conclusiones cristianas, llegaron a formular la “doctrina” de la trinidad, que se fue formando gradualmente para quedar tal y como hoy se conoce.

El tema álgido de la controversia giró en torno al término “logos” usado en Juan 1:1-2. La pregunta era si el Verbo (o Palabra) que usó el apóstol, era igual al de Platón (El más ilustre de los filósofos de la Grecia clásica. 427 – 347 a. C.) y el de Filón de Alejandría, o era diferente.

Precisamente, Filón (cierto judío filósofo, 20 a.C. – 54 d.C.) nacido en Alejandría, y versado en las Escrituras hebreas (Antiguo Testamento), propuso la idea que Dios, antes de la creación del mundo hizo cosas incorpóreas, las cuales le sirvieron como modelos para crear las corpóreas de nuestro mundo [Restitución Cristiana, Pág. 57] y así formuló la proposición de que el Logos (conocido como la razón), fue creado por Dios y sirvió de intermediario para la creación de todo cuanto existe.

De este pensamiento bebieron los Arrianos, que discutieron que Cristo (que es llamado Logos por Juan), fue creado por Dios; pero los padres de la iglesia trinitaria, no aceptaron esta fase de la propuesta de Filón, pero sí se inclinaron por la postura de que el Logos fue el intermedio entre el Ser Perfecto y Creador y el mundo sensible, retomando así, la teoría de Platón de un mundo perfecto y uno sensible como el que vivimos.

Proceso en la Formulación del Dogma

Dado que en esos días, siempre se había aceptado la enseñanza de los apóstoles sobre el monoteísmo (la doctrina de un solo Dios), la nueva fórmula trinitaria encontró mucha oposición, ya que sus promotores no encontraban la forma de reconciliar el monoteísmo con la ideal plural de tres personas: "Dios", el "Logos" y el "Espíritu Santo".

Los defensores de la Trinidad, alegaron que todo era un misterio difícil de entender, pero trataron de hacerla inteligible por medio de la filosofía apelando a tres principios aristotélicos:

1. Cada persona es un ser individual, es “uno en número”. Así entonces, se planteó la primera prueba del dogma, arguyendo que las tres personas de la Trinidad son diferentes y únicas.

2. Todo lo viviente tiene una función muy natural y es “reproducirse según su especie”. A esto se explicó que siendo así, la divinidad (el Padre), sin dejar de ser divino, engendró lo divino; lo eterno engendró lo eterno. A esto se le conoce como “la generación del Verbo” y es lo que usted oye predicar del trinitario, que Cristo fue engendrado por Dios en la eternidad y por lo tanto es eterno como el Padre.

3. el tercer principio de Aristóteles donde él apela a la “unidad en la pluralidad”, como por ejemplo, varios humanos pueden ser uno en cuanto que pertenecen a la misma especie humana. Esto da origen entonces a la idea que Dios es tres personas distintas, pero como son de la misma especie, forman un solo Dios.

Para apoyar la nueva fórmula doctrinal, se inventaron términos técnicos que ayudaron en la elaboración del dogma final y como aparece hoy, pero fue básicamente Tertuliano quien sin tener modelos en los cuales basarse, desarrolló una terminología derivada de varias fuentes, sobre todo de las griegas y del vocabulario de los juristas romanos. “La impronta legalista de este lenguaje teológico, por primera vez acuñado en Occidente, nunca se ha borrado” [Biblioteca de Consulta Microsoft® Encarta® 2003].

Algunos de los términos compuestos por Tertuliano y otros fueron:

• Ousía = Significando esencia o substancia.
• Hipóstasis = Subsistencia
• Prosopón = Persona o máscara y fue aplicada a las manifestaciones de Dios. De allí: Tres prosopón o personas.
• Logos = Razón inteligente. Aunque Juan usa esa expresión para referirse al Verbo hecho carne, estos lo insertaron para inventar la posición de Cristo como el segundo en la trinidad.
• Consustancial = De la misma esencia. Usado para inventar que las tres personas son de la misma “especie” o “sustancia”
• Procedencia = Utilizado para inventar que la segunda persona de la trinidad tiene su origen en la primera.
• Relación. = lo que hay entre dos seres. Utilizado para referirse a una supuesta interacción entre el Padre de la trinidad y el Hijo de la trinidad.

El Concilio de Nicea

La Enciclopedia Judía dice: “...el concepto de la unión de un solo Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo como tres personas infinitas. Fue el concilio de Nicea y más especialmente el credo de Atanasio lo que primero dio el dogma”

La verdad es que lo que le dio origen y forma a lo que más tarde se conoció como Trinidad, fue la controversia Arriana. Arrio, un presbítero de Alejandría (326 d.C. -?) expuso públicamente que Cristo era un ser creado por otro Dios y que no se le podía adorar como tal. Esto lógicamente generó un malestar general y se estableció un conflicto doctrinal a tal grado, que el mismo Emperador Constantino tuvo que intervenir en la disputa convocando un concilio ecuménico que se realizó en la ciudad de Nicea en 325 d.C. En dicho concilio se definió en términos filosóficos, el dogma de la “Santísima Trinidad”.

El Obispo de nombre Alejandro, quien según los copartidarios de la doctrina de la trinidad era un gran adalid de la fe, se molestó sobre manera de lo expuesto por Arrio y se pronunció condenando la doctrina de Arrio en cuanto al Logos divino. En el 321, había un sínodo en el cual se reunían todos los Obispos de Egipto y Libia. Alejandro depuso a Arrio para que no asistiera a este evento y lo excluyó de la comunión, pero ya la posición arriana había tomado fuerza cual gigante que avanzaba poderosamente y parecía que toda Asia Menor estuvieran de acuerdo con su error.

Cuando el Emperador Constantino se dio cuenta y sabiendo que la unidad del Imperio dependía de la unidad religiosa, escribió a los adalides para que cesara la división, pero todo continuaba peor, lo que motivó a este a promulgar el Concilio en cuestión.

Era el 4 de Junio del 325 d. C., cuando se dio inicio con la asistencia de 318 obispos, pero entre ellos estaban también el presbítero Arrio y un diácono llamado Atanasio, quien mas tarde sería llamado el campeón de la fe trinitaria. Ninguno de los dos tenía voto pero sí voz.

Los debates duraron dos meses, pero la elocuencia de Atanasio para defender la “doctrina” que ya estaba en boga en ese momento, permitió que 313 obispos firmaran la declaración de fe que salió de allí y que condenaran a Arrio y su saber. De allí salió la declaración y el dogma de fe, que dio origen al conocido “Credo Niceno” y más tarde, a finales del siglo V al “Atanasiano”, que dice:

“Creemos en un solo Dios, Padre, Todopoderoso, Creador de todas las cosas visibles e invisibles; y un Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, Unigénito del Padre... Adoramos a un Dios en la Trinidad y la trinidad en la unidad, sin confundir las personas ni separar las sustancias, puesto que la persona del Padre es una, y la del Hijo es otra y la del Espíritu Santo es otra... lo que es el Padre, lo es el Hijo y el Espíritu Santo... El Padre es eterno, el Hijo es eterno y el Espíritu también, sin embargo no son tres eternos sino uno solamente... empero las tres personas son coeternas e iguales...”

Aunque Arrio y Atanasio murieron, las querellas continuaron hasta el siglo V, cuando el Concilio de Calcedonia (451 d.C.) condenó la herejía arriana y declaró el carácter de Cristo como una segunda persona divina en una trinidad. Desde entonces, las grandes sectas y organizaciones religiosas, así como muchos evangelistas y predicadores, han aceptado el dogma trinitario, pese a su historia y a su ausencia de sustento Escritural.

La gran decepción que se han llevado algunos teólogos que conocen sobre la historia de la filosofía, es que no se explican como un hombre del corte de Tertuliano enunció su formula trinitaria, de donde toda la teología ha bebido sin ambages, y quien había caído en el montanismo, que fue una herejía del siglo II fundada por Montano, quien se creyó a sí mismo profeta. Los montanistas aceptaban “nuevas” revelaciones que iban a veces contra la Sagrada Escritura y practicaban extravagancias fanáticas. Es en ese estado de herejía que Tertuliano hace su gran defensa de la creencia que se aceptara mucho más adelante en Nicea.

La Persona de Dios

Con este término, se empezó a indicar al Creador después de las grandes controversias, pero aun más, no era Dios una sola Persona sino Tres y esto trajo confusión mayor tanto a los Obispos del Oriente como los del Occidente del imperio Romano, aunque los de Occidente aceptaron más fácilmente el término.

Ahora bien, la Biblia NUNCA le atribuye a Dios el término persona, ya que es una expresión ambigua, que puede significar según la Enciclopedia MULTIMEDIA UNIVERSAL:

• Individuo de la especie humana.
• Hombre o mujer cuyo nombre se ignora o se omite.
• Hombre de prendas, capacidad, disposición y prudencia.
• Personaje de una obra literaria.
• En Derecho: Sujeto de Derecho.
• En Filosofía: Supuesto inteligente.
• En Gramática: Accidente gramatical que consiste en las distintas inflexiones con que el verbo y el pronombre denotan si el sujeto de la oración es el que habla o aquel a quien se habla, o aquel de que se habla.

La expresión como tal, surge de la mente de Tertuliano, quien estudió Derecho y fue “abogado, posiblemente en Roma” [Historia del Pensamiento, Pág. 169]. Precisamente, usó este vocablo como se usa en la jurídica. Una persona jurídica, puede ser como una institución que tiene muchos componentes administrativos pero es una entidad. Sin embargo la palabra es ambigua, porque lo que significaba en el Occidente del imperio romano, era diferente al Oriente y no fue muy aceptada al principio.

No obstante, Atanasio, Alejandro y otros Obispos la defendieron y aceptaron, declarando el “dogma” como la verdad irrefutable, pero no encontraron el apoyo bíblico claro y tuvieron que recurrir a deducciones filosóficas para afirmar la posición conocida hoy.

Sin embargo, Agustín de Hipona (354 – 430 d.C.), llegó a pensar que el empleo del sustantivo persona era peligroso, porque decir ‘tres personas’ podía llevar a la gente a pensar que se estaba hablando de tres dioses. Finalmente, a regañadientes, aceptó sostener “tres personas, una sola substancia o naturaleza”. Así representó Agustín la Trinidad.
-


La
Enciclopedia Británica, afirma que no es maravilla que la continuación de la controversia en base a las metafísicas de substancia, llevó igualmente a conceptos que no tienen ningún fundamento en el Nuevo Testamento.

La Trinidad y la Biblia

LA TRINIDAD Y LA BIBLIA

Al
echar un vistazo a toda la Biblia, no hayamos ninguna referencia clara a tal posición.

Si el seglar (el que no es experto en la interpretación) fuese a investigar un poco más, ellos serían confrontados con declaraciones descorazonadas semejantes a lo siguiente:

“La mente del hombre no puede entender enteramente el misterio de la Trinidad. Aquel que tratara de entender el misterio enteramente, perdería su mente. Pero aquel que niegue la Trinidad, perderá su alma.” [Harold Lindsell y Charles J. Woodbridge, El Manual de la Verdad Cristiana, páginas 51-52].

“Tal declaración significa que el concepto de la Trinidad debe ser aceptado o sufrirás las consecuencias. Pero aceptarla simplemente como doctrina sin haberla comprobado, sería totalmente contrario a las Escrituras. Dios inspiró al apóstol Pablo a escribir: “Examinadlo todo; retened lo bueno” (1. Tesalonicenses 5:21). Pedro también exhortó a los cristianos: “Estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1. Pedro 3:15). Entonces el cristiano está obligado a comprobar si Dios es una Trinidad o no”. [¿Es Dios una Trinidad?, por George L. Johnson]

Los mismos teólogos trinitarios reconocen que ni siquiera la expresión se encuentra en la Escritura. Un teólogo escribió:

“Cierto que el vocablo “trinidad” no aparece en el Nuevo Testamento. Se trata de una expresión teológica inventada durante el segundo siglo para describir la divinidad”

Otro teólogo dice:

“Era difícil encontrar un vocabulario por medio del cual expresar la UNIDAD DE DIOS y al mismo tiempo la realidad y distinción de las personas...”

La Enciclopedia de las Religiones afirma:

“Los teólogos concuerdan en que tampoco el Nuevo Testamento contiene una doctrina trinitaria explícita”

La Enciclopedia Microsoft® Encarta® 2000, dice con respecto al tema:

“La doctrina [de la Trinidad] no aparece con claridad en el Nuevo Testamento”

La Nueva Enciclopedia Católica, Vol. XIV, pág. 295, dice:

“Es muy difícil... en la segunda parte del siglo 20, ofrecer una clara, objetiva y sincera explicación de la revelación, evolución doctrinal, y explicación teológica con respecto al misterio de la Trinidad. La discusión sobre la Trinidad… presenta una silueta de inseguridad”.

La Nueva Enciclopedia Microsoft® Encarta® 2003, afirma que

Fue “Atanasio [quien] formuló una doctrina (homousios), según la cual el Hijo de Dios es de la misma esencia o sustancia, que el Padre”

Otra Enciclopedia como La Bíblica Estándar Internacional, “Trinidad” pág. 3012, dice:

“No es solamente la palabra “Trinidad” nunca encontrada en la Biblia, tampoco hay prueba sustantiva de que tal doctrina es indicada.”

Sin embargo, los mismos teólogos trinitarios, usan algunos pasajes bíblicos para intentar encontrar la idea trinitaria. Algunos de esos textos son: Génesis 1:26; 11:7; Isaías 6:8; Mateo 28:19; 1ª. Pedro 1:2 y 1ª. Juan 5:7.

Si estudiamos estos pasajes aplicando normas de hermenéutica, veremos que determinarán otra cosa, menos la doctrina de la trinidad. Esto comprobará que aquellos intérpretes trinitarios llegan a sus conclusiones por el camino de la eixégesis, es decir, haciendo que el texto diga lo que él intérprete quiere que diga.

¿Génesis 1:26, sugiere que la creación fue la obra de dos personas distintas: El Padre y el Hijo?
"Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra" (Génesis 1:26).
Los teólogos trinitarios, dicen que Dios el Padre estaba con su "Hijo" (para ellos, una persona distinta y divina) y con el "Espíritu Santo" (otra persona divina y distinta) realizando la obra creadora. Pero ¿en qué contexto se puede demostrar eso? El argumento que utilizan, es que cuando Dios dijo “Hagamos”, estaba hablando con dos personas divinas y distintas quienes eran el "Hijo trinitario" y el "Espíritu trinitario", pero ¿será esto así? En el idioma hebreo, los plurales se usan para dar énfasis, intensidad o resonancia a lo que se dice. En este caso, Dios declara que su obra no fue un secreto, sino que los ángeles estuvieron presentes y fueron testigos (aunque ellos no participaron como co–creadores, porque sólo Dios puede crear).

El Comentario Bíblico Moody dice al respecto: “hay algunos comentaristas que interpretan el plural como “un plural mayestático” indicando dignidad y grandeza”

El judío Avdiel Ben-Oved, tiene un estudio que titula “La trinidad y triunidad NO son hebreas” y dice que:

“Hay 2 maneras… de interpretar este versículo, y ninguna de las dos tiene nada que ver con doctrinas trinitarias/triunitarias, una vez más quien lee con mente trinitaria/triunitaria en donde quiera verá la doctrina pagana. 1- El Midrash comenta que Elohim está hablando con los ángeles (mensajeros). (Job 38:7). 2- Forma de escritura, pues antiguamente era costumbre de los reyes y grandes personalidades emplear el plural al hablar de sí mismos (vea Samuel ll,XXIV,14)” [http://www.geocities.com/hamashiaj/trinidad.html]

De manera que el pasaje en cuestión no implica la obra de tres, ni la imagen es de tres, ni la semejanza es de tres, sino más bien se relata en concordancia con la imagen moral de Dios y de los ángeles, y con respecto a su libre albedrío.

Isaías 44:24 dice resueltamente: “Así dice Jehová, tu Redentor, que te formó desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo”

Y Génesis 1:27 confirma después, que aunque hubo un plural, fue UNO SOLO EL QUE CREO AL HOMBRE.

¿Génesis 11:7, sugiere que la confusión de lenguas en Babel fue la obra de tres?

"Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero" (Génesis 11:7).
En este pasaje, como en Isaías 6:8, se usan unos plurales, que los teólogos trinitarios han utilizado para afirmar que allí está la trinidad. Pero ¿Se puede aceptar eso sin ninguna evidencia clara? Al observar estos pasajes, nos daremos cuenta que los sujetos presentes en las palabras del Señor, son Él y sus ángeles. En Isaías 6, los versos 1 y 2 presentan la visión que tuvo el profeta donde ve a Dios y a los seres angelicales llamados serafines, y por eso en el verso 8, Dios pregunta en plural: ¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?. La respuesta es obvia, que los plurales mencionados son una referencia clara y sin ambigüedades, a Dios y a sus ángeles.

De manera que los plurales “descendamos”, “confundamos” y “nosotros”, se refieren a Dios y a sus ángeles. De manera que no vemos allí a ningunas tres personas divinas como lo han propuesto los teólogos trinitarios, violando las normas de interpretación.

¿Mateo 28:19, sugiere que el bautismo es en los nombres de tres personas?

"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" (Mateo 28:19).
Todo libro de teología trinitaria, presentará siempre a Mateo 28:19 como texto clave para corroborar la “doctrina” trinitaria, pero ¿da ese significado aquel pasaje?

La Nueva Biblia Americana dice:

"ésta es quizás la expresión más clara en el Nuevo Testamento de la creencia en la Trinidad”.

Pero, ¿el estudio de este pasaje, corrobora esta afirmación?

Observe por favor que la orden está en plural: “bautizándolos”, pero la forma o formula está en singular “en el nombre”, indicando que solo hay un nombre para designar al único Dios. Además, en el griego no aparece ninguna orden como “en las palabras Padre, Hijo y Espíritu Santo”, sino que aparece la conjunción “y” que sirve para ligar las palabras o las preposiciones. Por eso, el texto habla del nombre y luego de los adjetivos. “bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” Allí no se ve ninguna trinidad.

Ahora bien, en hermenéutica se debe tener en cuenta el tema que circunda el pasaje o el capítulo que se estudia, para no descontextualizar y hacer una falsa interpretación. En Mateo 28:19, no se está hablando de la doctrina de la Divinidad sino del bautismo, por lo tanto no se puede establecer una doctrina basados en algo que tiene otra connotación.

¿1. Pedro 1:2, sugiere que la obra de la redención la hicieron tres personas distintas?

"elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas" (1. Pedro 1:2).
Algunos dicen que aquí está un texto claro sobre la trinidad, ya que muestra cada parte de la redención del hombre que le toca hacer a cada uno de los miembros de la santísima trinidad. Pero al explicar el pasaje sin caer en una eixégesis (violando la correcta interpretación), nos damos cuenta que este texto no tiene ninguna connotación trinitaria.

Lo primero que debemos definir es a qué se refiere Pedro cuando expone aquello. Pedro está hablando con respecto a la posición del creyente en su llamamiento. Dice que los creyentes no estaban solos en medio de la persecución, sino que eran muy importantes para su Dios que los había llamado, santificado y lavado; todo el proceso redentor. Pero Pedro no tiene en mente la doctrina de la Deidad como pretenden hacerlo ver algunos. No podemos violar las normas de interpretación. Además, por mencionar la elección, santificación y limpieza del creyente, Pedro da a entender que su interés no es discutir sobre cierta doctrina de personas divinas (pues el dogma trinitario todavía no había infectado a la Iglesia Primitiva), sino que simplemente está hablando de los actos redentores.

¿1. Juan 5:7, enseña que tres personas distintas son las que testifican en el cielo?

"porque tres son los que dan testimonio" (1. Juan 5:7).
El comentario Bíblico Moody dice:

“el texto de este versículo debería decir; tal como se lee en RVR, “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo”. El resto del versículo es espurio. Ni un solo manuscrito contiene la añadidura trinitaria antes del siglo 14, y nunca se cita el versículo en las controversias trinitarias en los primeros 450 años de la era cristiana.”

El Comentario Exegético y Explicativo de la Biblia, afirma que:

“fue escrito primero, pues como comentario marginal… y allá a fines del siglo 8º fue introducido en el texto de la Vulgata Latina”

La Biblia Textual Reina Valera, tiene esta nota:

“El pasaje no es mencionado por ninguno de los Padres griegos, quienes, de haberlo sabido, ciertamente lo habrían empleado en las controversias trinitarias (Sabelio y Arrio). Su primera mención en griego, es de la versión (latina) de las actas del Concilio de Letrán en 1215. El pasaje está ausente en los manuscritos de todas las versiones antiguas (Siria, Copta, Armenia, Etiope, Árabe y Eslavónica (excepto la Latina)”.

El contexto del pasaje es claro. Cuando se habla de los tres que dan testimonio, el verso 8 lo aclara mencionándolos: el Espíritu, el agua y la sangre, y dice que los tres concuerdan.

Por lo tanto, nada de trinidad en ninguno de los pasajes estudiados. ¿Porqué insistir en algo que no tiene un asidero en la Biblia? ¿Algo que sus propios predicadores dicen que no se puede entender por que es un misterio?